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martes, 25 de junio de 2013

PRIMERA INCURSION DE 40BIKE EN LA SIERRA DE CAZORLA

Hace algun tiempo que rondaba en el grupo la idea de hacer una excursión para pasar todo el día dando pedales por algún sítio especial, y hace unas semanas Jose Miguel (JM) propuso hacerla, pero a casi ninguno nos venía bien, así que pospusimos el plan hasta que cuadraran los astros y los vientos nos fueran favorables, y pasó...cuadraron los astros y los vientos nos fueron favorables, y nos fuimos a La Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas. Para el que no haya oido hablar de esta maravillosa sierra, está en Jaén y linda con Granada y Albacete. Es Parque Natural y aquí nace el río Guadalquivir. Es un paraiso de sensaciones tanto para excursionistas, escaladores, senderistas, bikers y quien quiera que disfrute en la naturaleza.



http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4725163




Para la cita nos juntamos Fernando Carretero, JM, Manolo (Gilo) y servidor (Algecireño), a las ocho menos cuarto de la mañana del domingo, donde siempre. A Gilo (G) no le conoceis, es un amigo al que hace más de 20 años le perdí la pista, y mira por donde hace unos meses nos volvimos a encontrar, gracias a la bicicleta, en una carrera en Quentar y en un par de salidas más, y cuando montamos esta salida se la comenté y se apuntó; quiso traerse a otro colega suyo peeeeeero "los astros y el viento...." Para la logística juntamos dos coches; a las ocho y pico recogimos a FC en su casa y partimos dirección La Bolera. Está pasado el pantano del Negratín.

El viaje en coche siempre es divertido porque vas cargado de energía positiva, y si la acompañía tiene arte es un no parar de reir, aún así se hace más largo de lo que quisieras, porque lo que quieres es empezar a dar pedales por entre los montes, ¡y que montes...! Sobre las diez y poco llegamos y entre bajar las burricletas, pinos que plantar y demás asuntos, nos pusimos a la faena sobre las once.

La pista inicial es ancha y me recuerda a la zona de Gillena (el restringido) en Sevilla, pero el empedrado está algo peor, menos mantenido y casi  sin darnos cuenta llegamos al pantano de La Bolera, pasamos un cortijo con perros que persiguen aaaaaaaaaa FC, jajaja y me viene a la mente una divertida situación entre un perro y FC en la carrera de Almuñecar...

Estamos a unos mil metros de altitud; esta parte del camino es estrecha y rocosilla. Las suspensiones empiezan a cumplir...y enseguida comienza un senderillo con un repechón, al que llegamos con las piernas ya calentitas; luego una pista y no dejaremos de subir en unos nueve km. Hasta aquí voy con dudas porque el viernes hice una salida con G. y otro amigo por Sierra Nevada de unos 40km dureta, y no se como van a responder las piernas. FC y JM, que están más frescos, empiezan a hacer el cabrilla por senderillos p´riba fuera de track. G. prefiere seguirme a mi y subir por la pista, que aunque es más llevadera, tiene mucha piedra suelta y piñas. El pino de este tramo es alto y nos protege bien del sol. Coronamos y paramos para disfrutar de las vistas. A nuestra izquierda, y mirando hacia el camino recorrido nos encontramos con una pared tremendamente impresionante  que creo que nos separa de Castril, de frente y a lo lejos vemos Sierra Nevada y a la derecha parte de la Sierra de Cazorla. Estamos a una altura considerable, unos 1300m, nos asomamos a ver el valle y asusta la pendiente...Ahora toca bajar un poco. Es pista y con mucha piedra. El bosque ha cambiado y del pino pasamos a la encina.

En este punto, y tras atravesar el río Guadalentin y refrescarnos (de forma involuntária jajaja) hasta las rodillas..., nos encontramos con un importante desvío; hay que decidir si nos vamos hacia la izquierda para la vuelta hacerla por la derecha o al revés...nos miramos las caras, y ninguno tiene claro motivo alguno por el que hacer una cosa u otra y elegímos ir hacia la izquierda. Más adelante descubrireis si acertamos o no...El camino es pista ancha en mejor estado que la anterior y con una arboleda rica, espesa y suficiente alta para ir dándonos sombras. El sol está ya alto y nos va buscando. En un momento dado desaparecen los pinos y las encinas y Don Lorenzo nos saluda con todo su explendor...G. se agobia un poco porque no lleva mucha agua y para un Land Rober lleno de excursionistas que va de bajada, el conductor se baja y busca un poco de agua que darle y le da lo que tiene...y que no era mucho, pero poco despues encontraremos cerca del refugio Fuente Acero una alucinante y fresquita fuente de agua, solo nos falta meter los pies, el entorno es bucólico;

aprovechamos y comemos un poco y sin perder mucho tiempo nos volvemos a incorporar a la pista. Me comenta JM que esta pista es la conexión entre Cazorla y Castril, y que más adelante cuando se convierte en vereda, y tras pasar por el puerto de Lezar baja por el río Castril y une Castril y la provincia de Jaén.








Bueno por fín coronamos a unos 1500m y encontramos a nuestra derecha el camino que luego hemos de tomar para volver, porque aunque la ruta no es circular, como veis en el mapa de wikiloc hay una parte que sí lo es. Las vistas desde aquí son una locura, el azul del cielo contrasta con los verdes de los árboles y el gris de las montañas...Pedaleamos unos kilómetros y comenzamos a bajar por pista. Tiene un buen desnivel negativo, que luego serán positivos...son los últimos seis o siete km de ida. Todos estamos un poco cansadillos y a nadie se le escapa que todo lo que estamos bajando hay que volver a subirlo, incluso en algún momento se nos pasa por la cabeza no llegar al final, pero la ilusión de atravesar ese tunel oscuro por el que no se puede circular montado, y que lleva una acequia de agua corriendote al lado nos impide madurar la idea de no llegar al final del track, y quien sabe si tras ese tunel se nos aparece la virgen...que diría G. jajaja; como a mitad del camino que linda con el embalse, la pista se convierte en senderillo serpenteante y sorpresivo con sus rocas. Y con estas que llegamos a la presa del embalse de Los Órganos y vemos pececillos e incluso una serpiente de agua nadando tan ricamente. Tambien nos hemos encontrado con senderistas y un grupete de bikers ya de vuelta. Y por fín llegamos al tunel y ¡¡¡se nos apareció la virgen!!!!, que arte tuvo G, hay que ser ocurrente y rápido...paramos a comer y solo de pensar en lo que hay que subir, nos comimos todo lo que teníamos. Aprovechamos para ver nuestra ubicación en el mapa que JM se ha traido, al más puro estilo Camel. Descansamos un poco y de vuelta sobre nuestras huellas, porque volvemos por donde hemos ido, excepto un tramo que antes os he comentado.

Hay que tomárselo con calma porque son poco más de cinco km con un desnivel serio, partimos de 1200m hasta los 1600m. Cómo será que aún subiendo más en la ida, el desnivel de vuelta es casi el mismo. Cada uno va subiendo a su rítmo, eso se dice siempre que uno no va marcandolo, jajaja aunque no es malo, con él me encuentro bastante agusto. Este tramo es bastante sombrío ya que los pinos son tremendamente altos. No me atrevo a deciros cuales son esos pinos porque según me dice JM hay bastante variedad. Coronamos y tras pedalear unos km llegamos al desvío de bajada, y aqui nos dejamos caer por la izquierda. Cuando digo que nos dejamos caer, es literal, porque la bajada es escalofriante, estremecedora, super rápida, zigzagueante, por entre dos valles y buscando el río Guadalentín. Parecíamos motillos de 125cc derrapando en las curvas, cerrandonos los unos a los otros, buscando la mejor salida de la curva...El camino no está mantenido, así que no es extraño tener que evitar pedruscos y piñas caidas de los enormes pinos que dan sombra a toda la bajada. Que disparate!!!! Una vez  que hemos llegado al río, paramos para recuperar el aliento, beber un poco y refrescarnos, pero esto no ha acabado...Visto lo visto, le pido a FM que me de la cámara para rodar desde mi sillín al grupo; esta parte es distinta, llaneas, bajas, llaneas, bajas y así continuamente. Te encuentras con cruces de río y pequeños saltos que los tomamos como nos vienen, en fín una locura de bajada y con estas llegamos al desvío primero en el que decidimos A-CER-TA-DA-MENTE subir por la izquierda y bajar por la derecha (justo lo que hemos hecho). Desde aquí, y una vez cruzado el río Guadalentín empezamos a deshacer la primera parte del camino. Lo que nos espera es subir y subir por pista con bastante piedra suelta, que lo hace más duro. Son las cuatro y media más o menos y Don Lorenzo nos mira fijamente y sin piedad, así que hay que hidratarse continuamente. Llevaba dos bidones más la Camelback, que cargué con los tres litros que tiene y la congelé durante la noche del sábado y a esta hora del domingo, y tras ir recibiendo el calor de mi espalda y del sol, sigue dandome agua super fresquita, ¡¡¡que alegría de materiales buenos!!!. Coronamos y embestimos la última bajada, la hacemos en plan disfrutón, como todas la verdad, para de pronto toparnos de nuevo con el primer pantano, el de la Bolera, queeee expectáculo, que bonito, que contraste de colores...paramos para disfrutar del momento y continuamos la marcha tras unos minutos. Hacemos la trialerita de subida al cortijo y después nos encontramos  la pista que nos llevará al coche. Junto a este hay un restaurante que regenta un encantador matrimonio, y que atiende nuestra importante demanda de comida como si fueran las tres de la tarde y no son las tres...

Mis sensaciones tras la ruta son buenas, muy buenas desde el punto de vista físico ya que pensaba que tras la ruta del viernes estaría peor, pero no, he acabado bastante entero. Desde el punto de vista emocional espero haber sido capaz de trasmitiros algo de lo que viví. La ruta fue extraordinaria, sobre todo a la vuelta y el grupo superior.

FC como siempre, y lo antes posibleeeeeee, nos regalará un extraordinario vidrio...

1 comentario:

FernandoCA dijo...

Si señor... muy bien transmitido!!!. Que buen día pasamos, como disfrutamos con esas primeras panorámicas del pantano de la bolera, con esas paredes impresionantes de la sierra de Castril, con esa vegetación impresionante y con ese buen rollo que tuvimos durante la ruta.

Una buena incorporación, la de Gilo, (..y que aparezcan muchas vírgenes después de cada túnel que podamos cruzar, esto queda sólo para los que fuimos :)) que espero se apunte a otras rutas. .... pero... siempre hay un pero... pero en este caso muy positivo... lo mejor esa bajada, ese "peaso" bajada hacia y al lado del río Guadalentin que me recordó a aquella también memorable que hicimos en el camino de Santigo después de coronar O'Cebreiro.

Y para culminar el día esa cerveza fresquita con esas tapas que nos prepararon en el bar de al lado del aparcamiento... Se puede pedir más??? yo no!!