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lunes, 5 de mayo de 2014

Un poquito de llaneo al sur de Granada

No ha estado nada mal la ruta de este domingo, buenos caminos, estupendos bikers, día soleado, su miajilla de sorpresa, ningún percance y nos acompañaba una primaveral temperatura granaina...



A las nueve de la mañana ya estábamos inflando ruedas y enderezando sillines en la zona de quedada.

Empezábamos a dar pedales por la ribera del Genil para luego subir por la del Dilar y llegar a Las Gábias. Se puede observar que llevan poca agua para estar en estas fechas. A estas horas hay pocos bikers por los caminos, aunque algunos nos cruzamos, y delante nuestra un runner a buen ritmo y  que nos tiene bastante sorprendidos porque no afloja el tío!!!. El ascenso hasta el monte desde el que bajamos a La Malá lo hacemos muy tranquilitos y sin parar de charlar, pero claro llevando al Gilo no hay tregua, jajaja. Hace mucho que no vamos por estos caminos y es agradable volver a pisarlos. Al llegar al pueblo cargamos agua en la fuentecilla, junto a un grupete de bikers y nos vamos a por nuestros cafés con leche con sus clásicos churrillos, ¡que buenas sensaciones caramba! Un cuarto de hora después ya estábamos amortizando ese desayuno con la subidilla por entre los caminos acotados por cereales bien verdecitos y entre los que brotan unos ramilletes de amapolas, que suerte haber decidido venir
hoy por estos caminos, unas semanas más tarde ya no habríamos disfrutado de semejante colorido.



  

Una vez terminado esta parte de la ruta nos dispusimos a buscar un cortijo en los que se cría ganado y que nos llevará a la zona de los olivares. Para ellos nos tenemos que meter por campo a través, suerte que un tractor nos trazó el camino, sin futuro...









Bajamos hasta el cortijo, subimos un poquito y esta foto que tenéis a la derecha es con lo que nos encontramos...pakeosvoy a kontalokevimos habiendo una foto, jajaja

Empezamos a bajar por entre los olivares, sorteandolos y esquivando sus ramillas, que divertido son estos slalon, jajaja y con estas, llegamos a la zona de pinares peeeeeero por donde nunca habíamos accedido, y empezamos la parte aventurera de la mañana, un espeso y tupido bosque de pino, un baden detrás de otro, ramas secas que se rompen a nuestro paso, más badenes de tierra medio durilla y de medio metrillo de altos para acabar en un lugar sin camino...

hay que bajarse de la burricleta y bajar junto a ella...


 Gilo y yo llegamos abajo y nos disponemos a buscar una zona por la que pasar al otro lado de este mini valle, y lo encontramos



 lo cruzamos



y subimos junto a nuestra burricleta,


para encontrar el caminillo en el que pararíamos para tomar un refrigerio y comentar la jugada, menos mal que encontramos la forma de cruzar este mini valle, porque de lo contrario habría que deshacer lo hecho...

El senderillo de bajada es muy muy estrecho y rápido, y a cada curva nos encontramos con un pino la mar de tieso y con ganas de que lo abracemos, pero por suerte no agarramos a ninguno, y eso que en el sendero había sus badenes para desequilibrar. Poco después encontramos pista y llegamos a Santa Fe, buscamos la pasarela elevada que atraviesa la general y nos metemos en el carril bici que nos lleva hasta el Genil. Lo encaramos dirección Granada. De frente siempre tendremos a Sierra Nevada como vigilandonos desde allí a lo alto, ¡Que espectáculo!

Y llegamos a Graná más contentos kená...después de unos cincuenta km por los pocos llanos campos que tenemos por aquí. Esta vez no hubo tiempo de servesita, algún pero tenía que haber no?



 El finde que viene....ya se verá amigos 

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