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lunes, 10 de abril de 2017

En Huetor se disfrutan hasta las subidas!!!



El sábado pasado tenía previsto ir con unos amigos a Ojén, a dar pedales por donde lo harían los competidores del primer Open de España de Enduro, pero mi perrito, Hooker, decidió el viernes dejar de luchar para seguir entre nosotros. La verdad es que se me cortó el cuerpo bastante, bueno a mi y a mi familia, así que llame a mis amigos para darme de baja del plan, pero la vida sigue, y hay que seguir "dando pedales"..., así que el jueves le propuse a Carlos un buen plan por la Sierra de Huetor: Cañada del Sereno, Corzo, Cueva del Agua y Alicates. Los enlaces, por pista, y lo colgamos en el chat.

A las nueve y media nos recogió Carlos a Gilo y a mi, Algecireño. David "Repechos" se uniría a nosotros en Puerto Lobo, a las diez. Hace un día espectacular, aunque algo de fresquete notamos al descargar las monturas.








Comenzamos a dar pedales sobre las diez y media, y Carlos propone hacer la trialera que baja al río y luego ir a la Cañada del Sereno. Ok, comenzamos dando duro, pues vamos!!

David lleva bastante tiempo sin coger su Cannyon, eso me comentó al encontrarnos en Puerto Lobo, pero la verdad es que le ves y no lo parece. Cuando yo llevo mucho sin coger mi Maricruz no tengo ese aspecto ni de coña...pero quien tuvo retuvo, así que se coloca tras Carlos, luego yo, y Gilo. Nos apretamos las protecciones y comenzamos a bajar. Yo me lo tomo con calma, hay por delante una jornada espectacular, y sin pausa voy pasando curva, tras curva, trankos y saltos mucho mejor que la vez anterior que la hice, a finales de febrero. El suelo está perfecto, y las ramas de los asalvajados arbustos van haciendo de las suyas en las piernas y brazos. Antes de terminar la trialera, hay unas curvitas la mar de juguetonas, y en un terreno bastante inclinado, que obligan...y si no andas fino, penaliza...








Al terminarla, con unas magníficas sensaciones, Carlos sugiere hacer una trialerita técnicamente muy exigente, y que ya hace tiempo hicimos; quiere sacar el trialero que lleva dentro, pero vamos apretadillos de hora y decidimos abandonar la idea, aunque más adelante tendría oportunidad de hacer de sus travesuras... junto a David.

Antes de llegar a la Cañada hacemos un poco de pisteo que nos va de perlas para terminar de calentarnos. Gilo va marcando ritmo, esta mañana se ha tomado su cafelito...

Apenas hay coches en los alrededores de la senda, y eso es bueno, muuuuy bueno para nosotros, aunque últimamente los senderistas cada vez nos miran mejor.

Para mi, la Cañada del Sereno es una de las joyas de esta sierra y probablemente de Granada. Es anchita y muy rocosa. Comienza suave, sin muchas exigencias, pero va cada vez a más. Has de ir midiendo si quieres llegar pletórico a su parte final, donde importa sacar un extra.

Carlos y David cogen algo de delantera, están fenomenales. No tengo yo tan claro que David llevara tiempo sin coger la burricleta... yo me quedo con Gilo, al que voy oyendo encantado de ir pasando los trancos con más solvencia de lo que él recuerda. El muy canalla me va achuchando jajajaja. No es que yo vaya mal, aunque no voy del todo bien, es que tu vas cada vez mejor tío!!!










Hicimos una paradilla antes de hacer la parte más exigente de esta maravillosa cañada y sacamos estas bonitas fotos...jajajaja










Lo que viene ahora es un roqueo del bueno, a Carlos le recuerda a Gilena y no le falta razón. Hay que darse hueco porque cualquier tontería te desequilibra. Lo bueno es que a esta hora el sol ha secado las roquitas, y hay menos riesgo, aunque después de hacer lo que hicimos en la KDD de Córdoba, hace algunas semanas, la roca mojada cada vez me impresiona menos jajajaja.

Antes de llegar al final de la cañada hay un tranco con su aquel, pero Carlos y David lo superan con maestría, yo me quedo arriba, ya superado pero pongo un pie al final; marrrrditasera!!!, pero David me lo da por superado jajajaja, que guena gente que es!!! Me faltó ir con un poco menos cadencia.

Al llegar al final, Carlos y David se pusieron a juguetear con un trankito la mar de polluo











Por encima de nuestras cabecitas está la Cueva del Agua











Ahora toca un serpenteante y rápido sendero, casi sin desnivel, donde nos cruzamos con algunos senderistas, luego bajadita de tierra, con sus reviradas curvitas, bastante rápida, y al terminar, cogemos una pista. Esta está a los pies del Corzo, pero para llegar a él, hay que rodear el monte y subir, también por pista, un buen tramo, pero antes pararíamos a meterle algo de gasolina a estos cuerpos serranos.

Bajamos desde donde estábamos comiendo, cogemos pista central de la sierra, y tras unos kms rodando nos desviamos a la derecha, y comenzamos a subir. Tiene un desnivel bastante interesante la subida al Corzo, va de menos a más, peeeero más más de verdad.

Subiendo, sale el ciclista "rally" que lleva dentro David, y nos da un poco de caña. Si te digo la verdad, en esta subida he empezado a encontrarme mejor que en toda la ruta, y he subido más redondo, aunque no con Repechos jajaja.

Ah! se me ha olvidado contarte que David me contó que no es que no haya cogido la burricleta, es que no ha cogido la de enduro, que la rígida sí que la ha cogido, para prepararse la ultramaratón "Las Fortalezas", que corrió el finde pasado; así anda hoy de bien p´riba..!!! Ya decía yo que no era normal como iba...

La última parte de subida al Corzo es imposible hasta para estos fieras, han de subir junto a la bici como los mortales, pero intentarlo lo intentaron.












    




La trialera del Corzo, la que haremos ahora, tiene su miga, si la haces desde el principio claro. Hay tres escalones chungos a superar antes de meterle al sendero. La dificultad no solo estriba en bajar los escalones, que ya está bien, sino en no caerte por un tremendo barranco después de hacerlos, y no contento con eso, has de enfocarte a la derecha, para seguir la dirección de la trialera. El reto es mayúsculo, pero tanto David como Carlos lo superan, aunque este con algo más de destreza, para eso es nuestro trialero PRO. La bajada que sigue si la grabamos. Pincha en el enlace



Esta bajada me la enseñaron Paco, Jesús y Javier hace algún tiempo, y tenía ganas de hacerla de nuevo, y enseñársela a algunos amigos, así que la disfruté un montón, y la hice bastante mejor que la primera vez, lógico por otro lado. 

Como era la segunda vez que la hacía, mucho mucho no recordaba cómo seguía después de un buen trecho, y al pararnos en una especie de mini pradillo, mis colegas me miraban como preguntándome "y ahora ¿por dónde?" Se me ocurrió decir "creeeeeeo que hay que tirar por ahí" y me responden muy serios "querrás decir que haaaaay que ir por ahí ¿no?" me entró la risa. Esto de ser el que guia a la peña por nuevos senderos no es cosa fácil jajajaja. Cambié el "creo" por el "hay que..." y todo arreglado. Le tiramos a la trialera como si no hubiera un mañana. Es muy divertida y juguetona. Tiene trankitos, raíces, curvas y cariñosos pinos que se te acercan...

David va delante, y me pongo tras Carlos, y Gilo tras de mi. Carlos, en una de las reviradas curvas, levanta y me coloca un pedrolo del tamaño de un balón de baloncesto (y no te exagero), en mitad de la senda y sin posibilidad de evitarlo, pero me sale una maniobra la mar de virguera, y la salvo. De algo tiene que servir lo aprendido. En fin, llegamos al final de esta espectacular trialera, que se puede hacer algo más larga, y con un roqueo seguro del gusto de estos chicos, y mío, peeeeero vamos regular de tiempo. 








Queremos hacer la subida a la Cueva del Agua por roca, pero antes hay que subir el Mortirolillo, que se sube bastante bien, para las horas que son. Pasamos junto a la provocadora bajada de "El Jabalí", pero soooolo la miramos de reojo, hoy no toca...y a los pies del roqueo paramos a tomar algo. Carlos saca una naranja, de la que damos cuenta y Gilo una barrita que repartimos.

Este año hemos venido varias veces aquí con la sana intención de subir el roqueo que te lleva a la Cueva del Agua, pero en una ocasión la lluvia y en otra la nieve nos lo ha impedido, así que hoy le metemos mano sí o sí; me he ido reservando, unas veces conscientemente y otras no, durante toda la ruta, para que no me faltaran fuerzas en esta subida. Me encanta hacerla, y mira que es exigente física y técnicamente. Nos cruzamos con senderistas de bajada, que se nos quedan mirando. No dan crédito a semejante chalaura: subir en bici lo que ya cuesta andando...

El primer tranco he de repetirlo, pero lo supero bastante bien. Carlos y David van de lujo. Gilo mejor que nunca, aunque al primero no le tiró. Lo que va viniendo después no es moco de pavo, y hay que ir negociando un montón de cosas: altura del sillín, ritmo y cadencia, que si el pedal que no golpee la roca, que si los senderistas, que si los de delante han cogido una trazada diferente a la que tu siempre haces, y te entran las dudas jajajaja, en fin, si la has hecho ya sabes a lo que me refiero, y si no, pues sube un día y prueba, es apasionante hacerla, claro si te gusta la roca...

Al coronar nos hicimos esta fotillo. Todos estamos más que satisfechos, se ha hecho y bien hecha.








Ahora hay que subir un ratito a pie y otro andando, pero poca cosa, y al coronar nos volvemos a poner las protecciones. Viene el Rock&Roll...pero primero senderito rápido y juguetón, por el que hay que ir con tiento, sobre todo en domingo; compartimos espacio con senderistas, a la vez que con las rocas, raíces, trancos, pinos y salto, antes de llegar a Los Alicates...Me coloco tras Carlos y David, y tras de mi Gilo; maemiademivida...peeeeero se pasan el salto del final, una pena!!!

Llegamos a la cruz de Viznar, y le tiramos sin miramientos a la verea, no nos hacemos ni la clásica fotillo del lugar.

Bueno yo le pido a Carlos que en un par de puntos, que no logro superar, afloje, para ver por donde los pasa. Como buen chaval que es, lo hace y tras él David y yo, y luego Gilo. Es muy divertido poder hacer los Alicates enterita, sin poner pie, pero antes hay que pasar un montón de montones de trancos y curvas reviradas. La parte final, superados esos dos puntos, es más rápida, incluso disfrutas de algunos vuelos cortos.

En un momento dado nos da el alto un senderista y su hija, para preguntarnos dónde y cuando salimos, jajajaja. Si es que vamos haciendo gente!!! Le remitimos a las nocturnas de Balakook de los jueves. Luego coincidimos con más senderistas de buen talante, que nos animan y disfrutan de ver lo que hacemos sobre nuestras monturas, especialmente los niños, que hoy había bastantes; que gozada...

Terminamos de bajar, y llegamos a los coches. Bajamos al restaurante que hay abierto cerquita de Puerto Lobo, a dar cuenta de unas cervecitas, sus tapillas y algunas raciones. Hoy el tercer tiempo será generoso en todos los sentidos. Hemos acabado cansadetes, al menos yo, pero muy contento de la ruta, en la que no ha pasado nada que lamentar, excepto alguna caidilla tonta, y mucho que contar en estas seis trialeras. Unas de subidas y otras de bajada.















Va por ti que me lees, amig@!!!

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