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domingo, 16 de enero de 2011

EL PEDROSO, UN CARAMELO DE RUTA...

La salida este fin de semana la hicimos en sábado, y el objetivo era la Sierra Norte de Sevilla, así que era obligatorio madrugar y a las siete estábamos Eduardo, Alromo, Manolillo y Algecireño (servidor) en el puente del Alamillo ya desayunados y todo lo demás como es costumbre con el grupo Burrako de Sevilla BTT.



Tuvimos que hacer 70 km de ida (y otros tanto para volver) en algo más de una hora para disfrutar de la ruta, ¡y que disfrute amigos!



Hacía unos cuatro grados de temperatura y aunque el cielo estaba abierto, todos nos pusimos nuestras mejores galas contra el frío aunque más adelante ya fuimos des-ro-pan-do-nos como una cebolla.



Salimos desde la antigua fábrica del Pedroso y el comienzo fue espectacular, porque para evitar cruzar el río tuvimos que ir un par de km por las vías del tren (con zona de curvas incluido). No sabíamos si nos lo íbamos a encontrar o no un tren, y si sería de frente o por la espalda, así que el de adelante miraba para delante y el último para atrás. No hubo otra manera de llegar al inicio del camino ya que la cantidad de agua nos impedía cruzar el río y así evitar las vías. Al terminar el tramo de vías se produjo la primera de las caídas tontas protagonizada por mí y ante la atónita mirada de los demás. Una carcajada mía desde el suelo les tranquilizó...Después tuvimos que saltar una valla de pinchos y comenzamos la ruta por campo hacia la zona de Campoallá.



Pasados unos km de sendero con algunas zonas embarradas y tras la primera de las "50" cancelas que abrimos y cerramos a lo largo del día, nos encontramos que había que ir por el cauce de un riachuelillo y bajo un túnel durante unos cien metros. Este es el segundo de los momentos divertidos de la ruta, el agua no nos llegaba a mojar los pies pero al bajar con un poco de barro no sabías por donde meter la rueda ya que había piedras, así que la incertidumbre provocó muchas risas. Comemos un poco y continuamos el camino hasta llegar a las dehesas llenas de marranos de uñas pintadas. Parecían hipopótamos, ¡que tamaño!, al vernos corrían como condenados y aquí se produjo la segunda de las situaciones tontas del día: mientras Edu abre una enorme cancela para entrar en la finca Manolillo que no se ha percatado está saltando cual furtivo una valla de pinchos ante nuestra atónita mirada...y unos segundos más tarde y siguiendo con la atónita mirada se produce la segunda de las caídas tontas (Manolillo) del día. Esta fue mas tonta que la mía pero como Manolillo venía con el codo bastante dolorido pues mucha gracia no le hizo aunque se lo tomó con humor...Más adelante pinchazo de Alromo y aprovechamos para comer y otros menesteres.



Lo que viene ahora es una subida continuada hasta llegar hasta los algo más de 600m (que creo que fue la cota más alta), mas aperturas y cierres de vallas pero el camino es más que entretenido, el entorno es muy, muy pero que muy bonito, con una variedad de arboles sorprendente y muy denso de vegetación. El silencio es espectacular solo roto por el sonido de las bicis y por Manolillo que no para de hablar con Alromo mientras dan pedales p´riba a un ritmo tremendo y que yo sigo de lejos. Después una preciosa bajada y no tardamos mucho en llegar a Constantina, lugar en el que cogemos el cordel de Constantina-Extremadura hasta llegar a la rivera del Rio Huesnar. Aquí creo que llevamos la mitad de los casi 50km de ruta.



A la salida de Constantina cogemos un tramo de carretera de unos dos o tres km y llegado un punto nos desviamos hacia el cordel de Extremadura. El camino sigue siendo muy bonito con encinas y otros árboles por todas partes. Antes de hacer una tremenda bajada con derrapes increíbles tenemos que cruzar una lagunita. La paso primero e indico el sitio por donde pasar y así logro resarcirme del espectáculo de mi caída tonta, jejeje. Bueno cruzamos y subimos un poquito para hacer una bajada super rápida que obliga a más de uno a hacer derrapes si no quieren salirse de la pista...Nos paramos casi al completar la bajada y la comentamos. Tenemos todos cara de emoción, porque los surcos que tiene el camino que se han hecho por las lluvias, había que ir sorteandolos con saltos y a esa velocidad...



Ahora nos espera un paraje y unos sonidos distintos, la rivera del río Huesnar. Esta zona está más poblada de senderistas y algunos niñ@s con sus padres en bici o andando dando un paseo. El día es espectacular y el entorno invita a recorrerlo. El camino es amplio, lo acota pinos enormes y otros árboles y el río suena muy fuerte. Lleva mucha agua y con mucha fuerza. Me cuenta Eduardo que en navidad vinieron y lo cruzaron y que era tal la fuerza que llevaba el agua que le rompió la patilla del cambio (xtr).



En esta zona hay un sendero que se hace super rápido pero se nos ha adelantado un rebaño de ovejas y en vez hacerlo a todo trapo (debe de ser la leche) lo hicimos a ritmo "ovejuno". En un momento el pastor las aparta y las adelantamos pero ya se acabó el sendero...Un poco más adelante volvemos a tener que pararnos por una piara de marranos que los están intentando pasar de una finca a otra...Pasada esta zona del río Huenes nos disponemos a hacer la mítica trialera de Cazalla pero para arriba. Me avisan que me lo tome con calma y la encaramos. Casi toda es ciclable menos una pequeña zona que es imposible y echamos pié a tierra. Se sufre mucho, las pendientes son importantes y ya llevamos más de media ruta, pero ya sabéis "sarna con gusto no pica" y la trialera es magnífica para arriba y para abajo también lo debe de ser... Cuando la coronamos, unos antes que otros, jejeje comemos un poco y aprovechamos para tomar un poco de aliento. Llegamos a Cazalla, Edu repara su gps (que le está pidiendo a gritos que le jubile), yo le pido un poco de agua a una amable señora y Manolillo hace un poco el cafre subiendo una laderilla (he dicho que le dolía el codo???). Salimos del pueblo y una subidilla por buen camino para ir en busca del "Sendero de las Laderas" y bajarlo...Preciosa, larguísima y variada trialera de bajada. En un momento de la bajada Edu se pega una buena torta pero por suerte y en principio parece que no se ha hecho daño. Alromo también tiene un traspié sin importancia pero no es una caída tonta como la mía o la de Manolillo, jajaja.



Después de esta maravillosa trialera de bajada llegamos al punto donde estaba la trialera de subida a Cazalla, pero nos desviamos a la derecha y ya vamos buscando, siguiendo el curso del río, el camino de vuelta que nos lleve hacia las vías del tren y así hasta la fabrica del Pedroso donde están los coches. Quedan unos diez kilómetros y yo empiezo a notarme cansado. La ruta ha sido muy bonita, la he hecho bastante bien (las piernas me han funcionado) pero estos diez km se me van a hacer durillos. El cambio no me funciona bien y se chupa la cadena (a Edu le pasa lo mismo) lo cual no ayuda...Manolillo me pregunta que cómo estoy y le digo que ya voy justito pero que llego sin problemas, a lo que me responde que él también está como yo, jajaja. Le respondo que ni en el peor de sus días podemos estar igual, es un máquina...



Bueno llegamos a las vías del tren y a dar pedales entre raíles. No es mucha distancia pero el traqueteo de las traviesas terminan de machacarme las piernas.



Para terminar quiero comentaros que esta es probablemente la ruta más TRAVIESA de cuantas he hecho. Todas han tenido sus trialeras de subida, de bajada, sus bajadas por pistas rápidas o subidas, algunas han tenido nieve, muchas agua, he cruzado por fincas de toros bravos, me he caído, me han corrido perros, pero meterte por unas vías de tren en uso con la incertidumbre de saber si había o no algún tren circulando, QUE NIVEL DE INCONCIENCIA!!! me han provocado unas sensaciones ÚNICAS y me han retrotaido a mi infancia más traviesa como ninguna otra ruta...hasta la fecha claro, jejeje.



Os colgaré el enlace con el vídeo...