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viernes, 6 de septiembre de 2013

A SANTIAGO DE COMPOSTELA POR " EL CAMINO PRIMITIVO"

Por segundo año consecutivo, este grupo de amigos nos planteamos, como escapada del verano volver al Camino de Santiago (cuatro días con cinco noches). Para llegar a Santiago de Compostela como peregrino hay distintas opciones; el año pasado hicimos el camino "Francés" desde Astorga, y aunque lo pasamos muy bien, queríamos llegar a Santiago por otro camino, y optamos por el "Primitivo". Como el año pasado, Fernando Carretero se encargó de buscar los tracks y yo de la logística del sueño y la nutrición, peeeero este año se han animado un par de amigos: Gilo y Jose António. A las alturas del verano en las que pudimos concretar los días exactos del viaje, no fue fácil encontrar habitaciones para los cuatro pero se consiguió, con mas o menos acierto.

AKISTAMOSSSSSSS!!!!!, en primer plano son Gilo el de la izquierda, y Fernando Carretero el de la derecha; al fondo y a la derecha está Jose António y a la izquierda yo (Algecireño). Esta foto corresponde a la tarde del día de antes del viaje, que quedamos en una terracita a la ribera del Genil en Granada, para ultimar detalles...
La verdad es que estábamos todos como chiquillos antes de una excursión. La ilusión se podía cortar con una hoja de papel, y en el caso de Gilo y Jose más por ser su primer "Camino".

FC trabajaba hasta el 14 de agosto, día en el que partíamos desde Granada dirección Oviedo, peeeero había conseguido salir sobre la una del medió día, asínkédemodokeeeé a esa hora estábamos en su casa y cargamos las burricletas, las maletas y todas nuestras ilusiones en el karrako kel Jose había conseguido. Jose este año no estaba por la labor de dar pedales así que se apuntó como coche escoba y nos brindó su lado más poeta regalándonos no pocos versos a lo largo de todo ¿el viaje o el trayecto Jose?; y menos mal ya que de no haber tenido coche escoba habría sido muyyyyy complicado poder hacer el camino Primitivo. Luego vereis porqué.

Bueno pues comenzamos a consumir kilómetros, la emoción es grande. Cuatro tíos como cuatro trinquetes con cara de Boys Scout;  y casi sin darnos cuenta estamos a la altura de "Las Rozas" en Madrid. Solo hemos parado para tomar un bocata en Despeñaperros. Antes de entrar en Madrid le hago un relevo a Jose en el volante. La carretera está bastante limpia apesar de ser día previo al puente de agosto. Jose que recupera el volante (Gilo y FC se hacen los suecos...jajaja) que no dejaría hasta que llegáramos a Tineo. Cenamos unos kilómetros antes en el único bar que vimos abierto. Que distinto es esto al sur, donde a las diez de la noche se empieza a servir cervecitas, pero hubo suerte y eran bastantes salaos, nos pusieron unos quesos del lugar, un pollo encebollao y muuuuuuucha sidra; tema que dio bastante juego porque lo de escanciarla no era lo nuestro..."tiramos" más que bebimos...Llegamos al hotel, al que ya habíamos avisado de la hora de llegada, guardamos las burricletas bajo llave y a tomar algo al pueblo de al lado que estaba en fiestas...

JUEVES 15 DE AGOSTO DEL 2013

Sobre las ocho y media me levanto, abro la ventana de la habitación y me encuentro con este paisaje tan bonito que veis en la foto. El verde de esta zona de España es otro, ni mejor ni peor solo otro distinto del de Granada. El cielo estaba nublado, como no! y la temperatura era fresquita, BIENNN! peeeero a mi se me ha olvidado el chubasquero y las térmicas (kachissss!!!), suerte que el Carretero llevaba dos térmicas, jajaja. Buen y generoso desayuno, y a dar pedales.

Sobre las ocho y media nos presentamos en el pueblo. Estaba ya limpio y con el escenario del chin chin pum de la fiesta nocturna desmontado. Fotito de rigor, nos montamos en las burricletas y p´riba, p´riba pero de verdad... Jose se monta en el buga y a disfrutar de una carretera de alta montaña. El comienzo de la ruta es tremendo, son cuatro o cinco kilómetros pamorirrrrse. La pendiente es seria y el entorno es parrebentaaaá de bonito.


Toda esta pendiente va por entre unos enormes árboles que forman parte de un espeso bosque. Cuando terminamos de ascender paramos para recobrar el aliento, beber y comer algo porque el peasodedesayuno está mas que amortizado... La ruta de hoy es de unos 75km, un desnivel serio, bastante serio, sobre los 2.600m y un IBP de 168. El camino Primitivo no os lo he dicho pero es duro, durodekohones. Ya me lo había dicho Fernando pero no me lo quería creer, de hecho pensaba que me vacilaba, pero no, es muy duro. A nosotros nos gusta ir por donde va el peregrino, y si hay que echarse la bici al hombro se echa...y si no hay más remedio que ir por carretera pues se va.

Después de descansar un poquito, cogemos un sendero en falso llano acotado por muretes de piedras de las distintas fincas. Hay muchos helechos de un tamañooo, paramos para hacer una foto a una telaraña perfecta, una pasada.

Después de esto una bajada preciosa y pasamos por minialdeas con minis "CAMPO SANTO"; unas de las palabras incorporadas por Gilo al diccionario del camino. Los senderos son estrechos y muy espesos de vegetación (árboles, arbustos, helechos y muuuuchas variedades de plantas), ha llovido días atrás y el suelo, que tiene piedras, está aún  mojado. El campo está muy verde y hay riachuelillos con buen caudal. Unos tienen puentes y otros no...Se sube y se baja continuamente, los compis con ruedas endureras de 2.2 y 2.4 van más seguros que yo, que llevo atrás una rodadora 2.0 y delante taqueada de 2.2 y en estos terrenos no agarra igual que en otros. Sabemos que la carretera va por encima nuestra pero no tiene parangón ir por estos senderillos buscados por Fernando. En un momento dado nos desviamos del track y eso tendrá sus consecuencias a lo largo de la ruta del día, cuando la terminamos, los tres pensamos que el otro track era menos duro, va por la zona alta de las montañas, nosotros por sus faldas, recorriendo senderos por entre valles.



Se nos había olvidado pedir en el Hotel el pasaporte del peregrino y paramos en uno de los pueblos, en una oficina de turismo, para pedirlos, pero se les había agotado, lástima. Continuamos dando pedales, bueno aveces había que llevar la burricleta al hombro, y ahora vendría la parte más dura de la ruta o no... Es un sendero que va entre dos valles y con muchíiiisima vegetación. Por momentos se estrecha y se complica con mucha pendiente y mucha piedra suelta y roca. Subes una buena pendiente, un poco de respiro y otra pendiente, así toooodo el camino, y llegó un momento en el que hubo que parar para recomponer los cuerpos, y hacer algunos estiramientos porque el camino estaba siendo muy muy exigente, es lo que tiene ser peregrino y endurero... y lo que quedaba por delante hasta que nos encontramos con una carretera era peorrr, muuucho peor, pero sigue siendo un espectáculo de ruta. La temperatura ha subido, y el sol hace horas que hizo presencia, ah!!! y la humedad, muy alta...

Llegamos a la carretera e hicimos unos kilometrillos que nos sentaron genial para la musculatura, el desnivel no era ningún regalo peeeero nada que ver con lo andado y nos sentó de maravilla a las piernas. Coronando el puerto encontramos una fresquita fuente en la que había dos lugareños la mar de apañaos, nos ofrecieron comida, bebida, pero lo único que queríamos era cambiar el agua que llevábamos, que sabía a rayos, charlamos un rato y continuamos; coronamos, no se la altura pero las vistas eran espectaculares y lo que tocaba era bajar, y que bajadas!!!, que senderillos mas juguetones y serpenteantes, con sus vacas, florecillas, rocas, piedrecillas, piedras y pedrolos. Un disfrute después de tanto subir. Llegamos a una aldeita con más hambre de la cuenta, pero este camino, el primitivo, tiene un fallo y es que al no ser muy transitado, tampoco está sobrado de servicios (hoteles y restaurantes). Hubo que andar unos kilometrillos más hasta llegar a un lugar en el que comer...y lo encontramos unos kilómetros más adelante; comimos un bocadillo de tortilla con su cervecita y su cafelito con hielo. Allí nos encontramos con peregrinos con los que charlamos animosamente de este camino. Los de a pié estaban todos con los zapatos quitados y con sus yaguitas...Nos pusimos en marcha por un sendero que se empinaba y se empinaba. Creíamos que habíamos pasado lo más duro pero no, y más adelante lo que se nos venía al cuerpo era pendiente muuucha pendiente, y Lorenzo no paraba de mirarnos. Cogimos asfalto, era comarcal, y hubo que retorcerse sobre la burricleta, teníamos que hacer la ascensión cruzandonos de lado a lado de la carretera, a esta altura del día y con lo hecho, se hacía difícil la pendiente, rondaba el 16% y no fue ni mucho menos de lo peor del día. No veíamos el momento de coronar, que pasada aún siendo asfalto, pero eso se acabó y comenzamos a bajar y bajar y bajar, y llegó un momento en el que lo que empezamos a bajar y a bajar y a bajar. Al principio por caminos, senderos y pista estrecha. Más adelante y llegando al embalse la cosa se "complicaba,"  era tan alucinante que se nos iba la cabeza.  El bosque es super espeso, los árboles espigados y los helechos son tan tan tan grandes, y tupen tanto el monte que los árboles parecen flotar sobre él...pero la cosa no queda aquí porque el monte es muy inclinado y para ir bajando, los senderillos de retuercen con curvas imposibles y cerradas, en fin probablemente de las mejores bajadas que he hecho y haré en muuuchos años, por su diseño revirado, por su entorno de ensueño, por su interminable distancia y por su extraordinaria belleza. El suelo estaba húmedo y las derrapadas eran de libro, había que sortear piedras, rocas, leños y árboles sobre el sendero...



Lo que se ve a la derecha del embalse es la montaña que hemos bajado, ¿os hacéis una idea?...Una vez llegado al embalse de Grandas de Salime, tenemos que descansar y estirar un poco; para salir, ahí va otra frase del diccionario del camino del Gilo, y que repetiríamos a lo largo y ancho del camino " POR DÍOS CHICOS VAMOS A TRATAR DE ARRANCARRRR!!!". La subida era llevadera, eran unos cuatro kilómetros o cinco por carretera, antes de llegar al final de la ruta del primer día, que estaba en la localidad de Grandas, punto de salida de mañana; y ahí estaba el tío, nuestro ángel de la guarda, el responsable de nuestro bienestar post carrera (no seáis mal pensados jodios!!!), el que nos lleva al hotel sanos y a salvo después de una horrorosa y tremenda jornada de pedaleo lúdico, jajaja: el gran JOSANTONIO con su buga y sus rimas. Si su sonrisa al vernos era bastante visible, la nuestra era superiorrrrrr. DIOSSSSS PORFÍNHEMOSLLEGADOOOOOO!!!!!. Nos montamos en el coche y aaaaaaaaa deshacer el camino andado (el hotel estaba en Cangas de Narcea, cerca de donde salimos por la mañana), peeero por carretera y ahí es donde verdaderamente nos dimos cuenta del rutón que habíamos hecho. Alucinábamos y nos sorprendíamos, mientras volvíamos en el coche...y los comentarios os podéis imaginar...no dábamos crédito a lo hecho.


Llegamos Cangas de Narcea. El hotel estaba bien, pero lo mejor fue el jardín en el que dimos cuenta de una copita, después de una cena con  su sopita, su ternera gallega y su queso de la tierra mojao en un riberita. Con todo lo hecho y esto en el cuerpo, quien no duerme como un angelito...

VIERNES 16 DE AGOSTO DE 2013

Hubo que madrugar porque había que volver hacia Grandas; el desayuno lo hicimos en el hotel que había en el embalse. Desayunamos bien porque la ruta de hoy era de unos 97km: Grandas-Lugo. El desnivel no era como la de ayer pero estaba alrededor de los 1900m. y el IBP 138.

Fotito de rigor, cargamos la ruta en el gps y a dar pedales, y de entrada repechónnnn, corto pero " SER ERA Y NO PASANDO NÁ, SER ERA" que soltó el Gilo, frase muy recurrente e incorporada al diccionario...
 Los senderos no son ni anchos ni estrechos, y los desniveles no eran por ahora, exceptuando el comienzo, duros y salvo un desliz en el que nos metimos en un prao verrrrrde como toro que kiecomeee, no nos perdimos en ningún momento. Tropezamos con bonitas y  pequeñas iglesias románica, así como cuidadas aldeas, mientras andábamos por preciosos y tupidos senderos. Tras estas veredas, y al salir de una aldeita, nos encontramos con unos repechos serios primero de asfalto y luego de tierra y hasta que llegamos a un bosque de pinos y eucaliptos enormes, lorenzo y el terreno castigó, espalda, bajo espalda y piernas; nada que no arregle unos estiramientos y un chute de biberón. En algún momento hubo que hacer algunos tramos de carretera, y con estas llegamos a la entrada de la provincia de Lugo. Una vez que entras en Galícia se produce una cosa muy curiosa, y que ya apreciamos el año pasado, que es que la señal de la concha (la que indica la dirección del camino a Santiago) invierte su orientación, y hay que estar atentos.
Coronamos y encontramos de nuevo un poco de pisteo, unas vistas impresionantes a lo lejos con molinos de vientos, y una fuentecilla en la que cargar agua. Al entrar en zona gallega el camino está un poco más cuidado. Y llega la hora de comer algo, ¿y qué pasa?, pues lo que ya os he comentado, que no hay demasiados sitios en los que comer y si los encuentras te suelen  ofrecer bocadillos. El restaurante/tienda/bar acababa de abrir y la señora tenía un entierro en tres horitas. Le pedimos comer y al ver la cara que le pusimos cuando nos ofreció bocatas, decidió apiadarse de estos tres cuarentones y hacernos unas habichuelas con patatas y chorizo que nos levantó nuestro agotado cuerpo, un buen postrecillo con su café y ¡ea a dar pedales campeones!. El track nos llevaba paralelos a la carretera por un sendrillo-illo- illo alucinante-ante-ante acotado por helechos enormes que impiden ver el color de la tierra. Como sabéis, nos gusta ir por donde van los peregrinos peeeeero llegó un momento en el que la angustia nos invadió a los tres porque el tajo que había limitando el sendero tan estrecho, era de caida libre al asfalto de la carretera si te descuidabas lo más mínimo, y no te podías agarrar más que a los helechos, y todos sabemos que estas plantas no son como la retama que, al menos a mí, me han salvado de alguna situación chunga de verdad...Pero ni dios abrió el pico hasta pasado el peligro no sea que...y aunque la verea era alucinante, de verdad que reunía todos los ingredientes bucólicos, todos respiramos y ya sí comentamos al terminarla. Salimos de esta, y cruzamos la carretera para meternos en otra más alucinante si cabe, más tupida si cabe peeero no tenía ese peligro; tenía el lógico de flipar e ir cada vez más rápido y acabar abrazado a alguno de los enormes y espigados árboles del tupido bosque. No entraba un rayito de sol por ningún sitio, ¡¡¡¡¡¡que sitio por diosssssss!!!!!! Lo vereis en el vídeo.

 






En estos tramos coincidimos con peregrinos con buen ritmo de piernas, uno especialmente que nos pillaba y que llevaba la camiseta de Messi (para cabreo de los madridistas del grupo,jajaja). El final de este sendero fue tan duro como bonito...y llegamos a otro tramito de carretera hasta llegar a un pueblecito. Parada, chute de biberón, estiramientos yyyyyyy ELTIODELBARSAKENOSALCANZA, jajajaja que máquina de andar!!!,charlamos unos minutillos y continuamos. Lo que nos encontramos unos kilómetros después fue un repecho delaleche y ketekagassss. El piso era como una enorme roca y eso ayudó a salvar la pendiente, ¡¡¡ pero que sufrimiento...!!! Esta ruta de hoy, como os comenté, es muy larga y con un muy buen desnivel, suerte que este año hemos traído al amigo Jose António y el coche escoba, porque de haber tenido que llevar el equipaje con estos repechos habría sido tremendo. Bueno pues lo salvamos y de nuevo por senderos por el campo. Bajamos como nos gusta, dándolo todo. Volvemos a tener un poco de carretera y por culpa de un descuido hacemos más asfalto de la cuenta. Se nos pasó el cruce que nos metía en el campo de nuevo y nos perdimos unas trialeras impresionantes, a tenor del vuelton que le dimos a la montaña y la de kilómetros que bajamos. Fue una pena pero que se le va a hacer.
  Unos kilómetros después hicimos la entrada en Lugo. Fue muy bonita aunque encontrar el hotel ya es otra cosa, había que seguir subiendo y subiendo, y darle toooooda la vuelta a la ciudad hasta dar con él, pero se hizo y allí volvía a estar nuestro ángel de la guarda, el amigo Jose António. Él se había ocupado de encontrar el restaurante para cenar, y buscó también la zona para tomarnos una copita rápida antes de destrozar la cama...
Nos tomamos los recuperadores que llevé para todos y que hacen su trabajo durante la ruta y después, nos pegamos una ducha, descansamos tres cuartos de hora, nos acicalamos, y ya estábamos listos para conocer la ciudad por la noche. Cenamos bien, una copita y derechitos como una vela a la cama.

SABADO 17 DE AGOSTO DEL 2013

Nos levantamos como todos los días sobre las ocho y media y sin prisas, tenemos tooooodo el día para hacer Lugo-Arzua. Son algo más de 70km y un IBP de 80, el desnivel ya no es tan fuerte. Desayunamos bastante bien y a buscar la salida. Cargamos la ruta en el gps, fotito de rigor y a por la penúltima etapa de esta extraordinaria experiencia.
La salida de Lugo es bastante bonita, hay que cruzar el Miño. A nuestra derecha queda el Club Náutico que ha aprovechado el cauce del río para hacer una piscina natural. Son las diez y media y ya hay gente tomando el sol. Nosotros empezamos a dar pedales. Las piernas están bastante bien peeeero la baja espalda está dando, a unos más que a otros, la lata. Toca subidita cachondona por asfalto y entre urbanizaciones. En un momento dado vemos una gasolinera y damos una merecida lavadita a las monturas, que bonitas quedan, parecen otras, aparecen sus azules, sus blancos, sus negros y misteriosamente desaparecen los ruidos, BIENNNNNN!!!! porque 70km, que tocan hoy, con ruidos...
Bueno los primeros kilómetros son algo decepcionantes porque hay demasiada carretera, aunque es comarcal. Aprovechamos para calentar piernas porque es llanita. Tras recorrer unos 15 km aparece el desvío y nos mete en un camino lleno de enormes árboles que dan una fresquita sombra. Hoy ha amanecido muy claro el cielo, y Lorenzo apunta sin miramientos.

La ruta de hoy es muy distinta a la de estos días anteriores. Me recuerda a algunas zonas de Sevilla que sube y baja sube y baja, es un rompepiernas, suave pero SER ES, Y NO PASANDO NA, QUE NO PASA, SER ES...y también hay más asfalto de lo que nos gustaría, comarcal pero asfalto y menos sombras en general. Otro aspecto que la hace más dura de lo que debiera ser es el tema de que no hay restaurantes y los pocos que hay solo te ofrecen bocadillos. Suerte que vamos bastante bien provistos en el tema de nutrición. En una aldeita paramos en una fuente y charlamos con lugareños, les preguntamos cosas del camino y marchamos. Vamos entrando y saliendo de los caminos de tierra, nos encontramos con más peregrinos de los que nos hemos encontrado hasta ahora. Algunos están tirados en el asfalto aprovechando la sombra de un árbol y arriesgando más de lo recomendable, pero hace muuuuucho calor. Los repechos ahora son bastante serios. Hacemos una paradita sobre las dos, estiramos un poquito, comemos y descansamos a los pies de un buen árbol, que por estos lares no abundan, todo esto bajo la atenta mirada de un perro lobo que andaba suelto, y que salía de un Campo Santo... Echamos a andar y nos encontramos en una mini aldea a un señor al que preguntamos para comer, nos remite a un albergue que hay un poco más adelante, llegamos pero el hombre nos ofrece bocadillos, nos montamos en las burricletas, subimos unos repechitos por una especie de calzada romana y poco después encontramos otro albergue, nos bajamos a preguntar y obtenemos la misma respuesta: bocatassssss. Nos resistimos a los bocatas, seguimos pedaleando con fe,¡¡¡¡ algún sitio tiekaber noooo!!!!Esta zona es de senderillos y repechitos, eureka tenemos nuestro premio. Encontramos nuestro oasis, es un lugar muy especial comandado por gente joven y con comida casera. Tiene un patio muy bonito y una fuente en la que refrescarte, nos refrescamos, hay mesas para comer pero hace mucho calor hoy, decidimos entrar dentro y aunque no hay aire acondicionado se está agusto. Preguntamos y nos dicen que SIHAYPLATODEKUSHARA: spaguetis o un guiso de¿habichuelas o alubias Gylo?, jajaja. A todo esto, hay un grupo de peregrinas comiento, las saludamos y tiramos p´dentro; poco después llega un peregrino, se sienta con ellas y charla como si se conocieran de toda la vida, pero no, no era el caso y es que algunos tienen arte, jajaja. Bueno, pedimos el guiso (absolutamente delicioso) y el amigo Gilo tuvo sus mas y sus menos con la cocinera, que salió a saludarnos, a cuenta de si aquello era habichuelas o alubias. Fue muy divertido porque los dos son un poco obstinados y ninguno se baja de su burro, pero todo dentro de un divertido ambiente, y me atrevería a decir de cierto coqueteo entre ellos, la cocinera se llama Nuria.


 Después de semejante manjar regado con un poquito de tinto, nos tomamos un cafelito y a dar pedales. Salimos y ¿que había?, una abuelita en la puerta de su casa pelando ¿habichuelas?, jajaja ni preguntamos, saludamos y seguimos a lo nuestro. Lo que viene ahora es muy poco asfalto pero sigue siendo un subeybaja. Algunas bajadas son muuuuy rápidas y como somos como somos, pues eso...que si te hago un interior, que si te la devuelvo por fuera, mira como derrapo en esta curva, pues anda que yo... y como es tierra, nadie quiere ir segundo porque traga polvo, jajaja ¡¡¡que bien lo pasamos!!!Llegamos a una fuentecita, cargamos agua y seguimos. De pronto el Carretero que se ha retrasado y oímos que pega un grito entre desesperado y cabreado ¡¡¡ Diossss NOOOOOOO!!!. Gilo y yo que bloqueamos frenos, miramos hacia atrás y lo vemos con las manos y la cabeza sobre el sillín. Damos la vuelta para ver que ha pasado: RADIO ROTO. La rueda da vueltas pero se mueve de un lado al otro aunque sin tocar las vainas. El pueblo más cercano está a unos diez kilómetros, algunos por camino otros por asfalto, y conseguimos llegar. Es sábado por la tarde y es festivo, no hay nada abierto, pero en las tiendas de bici que hay en el pueblo han puestos carteles anunciando que al día siguiente, domingo por la mañana van a abrir. Entre todo este follón, nos encontramos a un  amigo del camino, Filippo, italiano y que también necesita ayuda. Le brindamos la que podemos y le decimos que mañana domingo podrá ir a una tienda.

En fin, continuamos la marcha dirección Arzua. Lo que queda es durete, Fernando y yo lo conocemos ya que en esta localidad confluyen el camino francés y el primitivo y la llegada es la misma. Pasamos por esa aldeita preciosa en la que el año pasado disfrutamos de un espontáneo concierto de gaita de un lugareño, justo a mitad de una subida seria, aunque este año nos lo parece  menos, estamos un poco más fuertes, jejeje. Terminamos de subir y arriba coincidimos con unos peregrinos y les hacemos un poco de lío sobre por donde continuaba el camino, si es que nos gusta un cachondeo más que...pero todavía no habían concluido las desgracias técnicas. Lo siento Fernando este año te tocaron a ti. ROMPE LA CADENA...suerte que llevábamos eslabón y lo arreglamos rápido. Seguimos el camino y poco después ya estábamos en Arzua.

  El ambiente es brutal, está todo lleno de peregrinos buscando sus pensiones o sus hoteles o sus lo que sea. Otros tomando algo en las innumerables terrazas, es de día y el sol todavía calienta los cuerpos, y llegamos a la plaza principal, pillamos una mesa, pedimos unas cervezas, llamamos a Jose António para que nos recoja (el hotel está a unos diez kilómetros y no tenemos el track para llegar), y mientras este viene charlamos con peregrinos. Nos recoge y vamos al Hotel. Tenemos un poco de lío porque el dueño del hotel no tiene un lugar adecuado para guardar nuestras bicis pero al final se arregla, nos duchamos, nos vamos al pueblo, cenamos platos muy lugareños y buenísimos, una copita YPALHOTEL...mAÑANA ES NUESTRA ÚLTIMA RUTA, gua, gua, gua, guaaaaa.

DOMINGO 18 DE AGOSTO DEL 2013

La salida del domingo fue muy particular porque había que ir al pueblo de al lado para arreglar la avería del Carretero (de su burricleta, jajaja), llegamos y nos encontramos al amigo Filippo en la puerta de la tienda, pero esta no habría. Mientras tanto el nervio de Gilo, que no le permite relajarse, se había ido en busca de otra tienda porsiaka, pero no nos dijo nada...De pronto recibo una llamada suya diciéndome que ha encontrado una tienda de bicis abierta," ¿pero donde andas tío?", "tu tira paká", "¿para donde?"... así que llevamos la Commencal y mientras tanto desayunábamos. A estas que Fernando se da cuenta que se le ha olvidado el casco con la supermegacámara y sus guantes en el hotel, así que hubo que volver, no ya a Arzúa, sino a diez km en dirección contraria a Santiago, pero nada de esto alteró el ambiente, ni nos puso nerviosos, parecía que no quisiéramos salir para no terminar esta excursión.


Pués apesar de los pesares, hubo que comenzar a dar pedales. La ruta era de unos 47km, y 50 de IBP; tanto Fernando como yo la conocemos. La recordamos, supongo por el cansancio acumulado, como una ruta durilla, sobre todo a la llegada, los últimos kilómetros y así se lo comentamos a Gilo. Total nos ibamos a montar en las burricletas y de pronto ¿a quien creeis que veo sentado en una terraza charlando con una muchachita? pues al Rodolfo Valentino del Camino, el que estaba el otro día en el restaurante de Nuria charlando con las peregrinas, jajaja. Nos entró a todos la risa, KEARTISTA!!!. Le saludamos y comenzamos a dar pedales.

Este trayecto de hoy es especial, porque al confluir vários caminos el ambiente es importante.Empiezas a ver bastantes peregrinos unos kilómetros más adelante ya que ellos madrugan más que nosotros, pero bikers sí empiezas a ver por todos lados, y cada vez más. El año pasado no había tantos. Los primeros que encontramos fué un gran grupo de la provincia de Huelva, son como diez, luego un chaval con su padre, este llevaba una Giant igual que la mía pero rígida, gente elegante... Con ellos fuimos prácticamente todo el camino; que si te adelanto que si les adelantamos. Tambien coincidimos durante el trayecto con Filippo. En fín, este último trayecto antes de llegar a la Plaza de Obradoiro es muy entretenida por el ambiente, y aunque la gente ya va bastante bastante tocada, todos tenemos una palabra de aliento para el compañero de camino, una sonrisa, un poco de agua o comida; incluso te paras para hacer una foto a unos peregrinos para el recuerdo. Van transcurriendo los kilómetros y te vas acercando cada vez más. Como a veinte km todo parece un parque periurbano. Entras y sales de urbanizaciones y aldeas, has de ir con cuidado no solo por los peregrinos sino por los lugareños (de infinita paciencia...), y casi sin darnos cuenta estamos haciendo unas escaleritas antes de un parque enorme, ya cerca del Monte do Gozo, Lo pasamos con más solvencia que el año pasado, paramos a comprar unas conchas y a estas que nos adelanta Filippo como un avión con su Cannion de 29´ y su remorque. La sonrrisa le llegaba de oreja a oreja. Llegamos al Monte do Gozo y nos hacemos unas fotillos la mar de divertidas, solos, en grupo y con Filippo.


  Desde aquí nos hicimos una bajadita, repetimos las escaleras del año pasádo y derechitos en busca de La Plaza O´Bradoiro. Como sabreis a los bikers nos desvían por otro sitio que a los peregrinos, así que toca seguir subiendo hasta lo más alto de Santiago. Por el trayecto no paramos de saludar a gente, parecíamos sus reales majestades (los Reyes Magos, que los otros van a menos, jajaja), y la gente no para de saludarnos, darnos ánimos y la enhorabuena; y por fin entramos en el casco antiguo, otras escaleritas
yyyyyy CHATATACHANNNN:

LA PLAZA ORADOIRO da la bienvenida a este extraordinario cuarteto: Gylo, Fernando, Jose António y Luis (Algecireño).




Fue tal la alegría de llegar que entramos con los brazos en alto, como si de una etapa ciclista se tratara; debimos impresionar al personal porque de pronto y de forma expontanea, tooooda la plaza nos dedicó un sonoro y entrañable aplauso....e hicimos un "GYLO"!!!


Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO...




1 comentario:

FernandoCA dijo...

Por fin he tenido tiempo de sentarme delante del ordenador y dedicar un rato, tranquilo, a leer la crónica.

Que bueno recordar cada una de las anécdotas que nos acompañaron y que provocaron tantas risas a lo largo de todo el camino.

Desde la distancia todos los pequeños problemas que nos encontramos parecen aún menores.

Ha sido emocionante repasar mentalmente cada una de las etapas, cada una de las cuestas por las que pasamos y por supuesto cada una de esas bajadas que tanto disfrutamos.

Entre todas me quedo sin duda con la primera etapa y sobre todo con aquella bajada memorable a la presa de Grandas de Salime.

Me gustó mucho repetir la última etapa, es especial, la emoción porque vas a cumplir tus objetivos y ese ambiente peregrino insuperable. Da gusto ver las caras de los compañeros de camino y que hacen que los saludos son mucho más cálidos que en etapas anteriores.

Que buena la entrada a esa plaza del Obradoiro, abarrotada de gente y ese detalle de aplaudirnos. Como bien dices en la crónica creo que transmitiamos entusiasmo y buen rollo.

Saludo especial para el conductor del coche escoba, mi buen amigo Jose, que ha sabido dar un toque diferenciador a esta versión 2013 de nuestro particular peregrinar. Todo ha sido mucho más fácil y seguramente nos hubiéramos visto mucho más apurados con algunos problemas mecánicos que sufrimos.

Pero sobre todo este toque de humor que ha aportado al grupo. (Esperemos que el año que viene también se apunte a la nueva aventura que iremos pensando a lo largo de este largo invierno que empieza a amenazarnos)

En fin señores un placer que ha sido fielmente retratado en la crónica.

Un abrazo