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viernes, 18 de julio de 2014

El Escorial y un poquito de sus alrededores

Y por fin encuentro a mis amigos Los Gasupetos!!!


A las nueve de la mañana habiamos quedado en la plaza del ayuntamiento de la muy noble Villa del Escorial. Alli nos citamos Juan Manuel, Julian, Raul, Angel, Nano y servidor (Algecireño). Comenzamos a dar pedales, con más brio de la cuenta. La idea era hacer Las Zetas y luego ya veríamos. Yo intuía que Las Zetas eran las que hice yo el domingo pasado, pero la dirección que tomábamos era justo en sentido contrario...dirección a una finca municipal llamada Las Herreras, un lugar precioso lleno de entre otros arboles fresnos, un arbol propio de esta zona. Atravesamos este bucólico parque, unos metros de asfalto y empezamos a subir a rítmo de vinagre por un estrecho y exigente sendero que nos llevará hacía un curioso monumento natural llamado las sillas de Felipe II, desde donde se tienen unas vistas del Monasterio francamente bonitas.  Desde aqui siguiendo otro sendero y un poquito de asfalto, pasamos junto a una finca en la que me cuenta Juan que pasaba parte del otoño Carlos V, y digo yo que algo tendrá esta zona cuando el Rey al que no se le ponia el sol en sus territorios, decidía pasar un tiempo por aqui..., su hijo (Felipe II) que también opinó parecido, se construyó el edificio civil mas grande de España,  el Monasterio del Escorial. Bueno que me enrollo,  unos metros después atravesamos la carretera de Avila y nos plantamos en otra impresionante finca municipal,  y ahora si que tenia claro cuales eran Las Zetas...las tenia sobre mis ojos, pero hoy no se porqué las piernas no me iban como el otro día, y no las subí igual,  las notaba pesadas, y para colmo a Raul, Nano y Julian si que les iban...No os describo la subida porque ya lo hice la semana pasada, es una joyita, un bocato di cardinale para los que nos gusta el enduro, lo que si me pasó es que llevé las ruedas demasiado infladas y botaban como una pelota de basket, que lata me dieron!!!

Una vez terminada la subida, paramos para hidratarnos un poco, reagruparnos,  comentar la jugada y hacernos una fotillo. Desde aqui subimos un poco por asfalto y enseguida tomamos un desvío a la derecha que nos llevara a una trialerita de bajada. Aflojo un poco las ruedas, porque parezco un conejo dando brincos, bajamos tijas y aaaaaa por ella. Tiene piedra suelta, roderas, rocas y raices, no le falta perejil chavalote!!!. Pero ahí no acabó la cosa, luego tomamos un desvío a la izquierda,  y tras cruzar la carretera,  que nos llevaria a un rápido sendero que volveria a desembocar en asfalto. Las bajadas las hacemos mas agrupadetes, incluso la que vino después,  que habia muuuucha laja suelta,  roca y raices, digna de provocar un buen costalazo, y para colmo no llevaba ni yo ni nadie protecciones..., pero no paso nada, la peña baja muy bien, especialmente Nano que no es ningún chavalote pero anda igual de bien parriba kepabajo, aunque el ritmo lo marca Julian que ademas de buen sherpa me cuentan que es un manitas en temas de averias, y eso da trankilidad...

Después de estas electricas bajadas, tomamos un sendero que creo se llama el camino del agua. Me dice Juan que este mismo recorrido lo hacian hace muuuchos años unas canalizaciones de agua y que te llevan al Valle de los Caidos, pero hoy no llegaremos ya que el final del sendero no está muy bien, esta tomado por las zarzas... El camino hay que hacerlo en fila india, es muy llanito, pero no le falta na de na,  es estrecho, revirao, y sombrio gracias a los estupendos pinos que lo acotan; tiene trankitos, rocas, raices, y algun árbol caido que lo atraviesa. Al terminarlo decidimos volver a San Lorenzo por un camino paralelo al hecho; como os he comentado las zarzas no nos permitieron continuar. Este  es muy parecido al hecho pero más rapido, tanto que dio un susto al bueno de Juan y que este manejó con bastante habilidad,  casi se la pega...paramos poco después para hacernos unas fotillos y ya no volveriamos a parar hasta llegar al barrio del Carmen,  que estaba de fiestas, incluso una banda de música amenizaba la mañana y lo recorría, pudimos verlo mientras tomábamos un refrigerio en el bar El Andaluz, jajaja que cosas...


De los seis que ibamos tres tomamos cerveza (Angel, Juan y yo) y tres coca colas, ¿porqué?  pues resulta que eran las doce y los makinas decidieron que estas no son horas de volver..., jajaja kemamonas!! Dicho y hecho, a dar unas pedaladas más,  luego me alegré porque hicimos unas trialeritas la mar de chulas, pero las primeras pedaladas a los ceveceros nos costó la misma vida hasta llegar a la zona divertida, muuuy divertida.

Volvimos al Escorial atravesando la finca de las Herreras y alguna urbanización de casas de veraneo, y alli, en la terraza del bar El Pelotazo estaba sentado Paco ( presi de la peña) y su sobrino, y que hoy no nos han podido acompañar, junto al clásico cubo de botellines bien fresquitos y listos para ser bebidos, antes de meterle mano al contenido del cubo me aseguré de que la ruta se habia terminado...


Lo he pasado en grande, pero me cuentan que estan preparando un ruton para el finde que viene; ya os contare...

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