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lunes, 28 de julio de 2014

Peguerinos...

 

 

No tenia idea de subir esta ruta al blog, de hecho va a ser una mini crónica, pero dejar de comentaros y mostraros lo que vi el viernes, era impensable. Pongo cuatro letrillas y fotos muuuuchas fotos.

El viernes quedamos para dar una vuelta David, Nacho, Sergio (cuñao de David) y yo. La idea era hacer unos 40 y pico km, y la ruta era de un amigo de David. Yo la vi el día anterior en wikiloc porque David me la mandó por wsp,  y me fijé en lo normal, que era circular (salia y llegaba  a Santa María de La Alameda), que tenia una distancia y desnivel asequible para hacerla, y llegar a casa con tiempo para preparar la comida, ya que mi amigo y también compañero de bicicleta en Granada Fernando Bolivar, junto con sus dos hijas pequeñas, venían a hacernos una visita de camino a León,  donde van a estar unos días. Lo que no pude ver en wikiloc, y sí comprobé posteriormente, es la extraordinaria belleza del terreno.



Comenzamos a dar pedales bien temprano, aunque no se exactamente a que hora, porque quedamos a las ocho y diez en casa de David en Robledondo, antes Nacho y yo nos vimos en mi aldea La Hoya; juntos nos fuimos a Santa María de La Alameda. La mañana es fresquita como habitualmente es aquí. Los primeros km los conocía de mis solitarias andanzas por estos lares junto a mi gps, pero del resto na de na. Nos metimos en un bosque de pinos a traves de una pista que pica pariba que es un gusto, la pista esta medio mantenida, aunque a mi eso me da igual, pero al haber tanta piña y piedra  por el piso, a veces pierdo el control...La arboleda es bien espesa y de pinos enormes lo que nos garantiza sombra. El ritmo lo pone Sergio y va fuerte el jodio, vamos alternándonos para acompañarle, y llegamos a una llanura donde hasta hace poco había varias lagunas, ahora no pero si hay bastante ganado vacuno, águilas y caballos; paramos un rato para hacernos unas fotillos y continuamos para parar mas adelante en una fuente y rellenar de agua fresquita los bidones. Seguimos subiendo y ya lo que viene es imposible de describir, se me amontonan las imágenes, casi ni soy capaz de recordar lo que venia antes o después porque no es ni normal el entorno por el que burraqueamos, bajadas por entre pinares, llegada a un camping, más pinos alucinantes, mas bajaditas increíbles, subiditas por trialeritas de piedras, rocas, raices, senderos llanos y rapidíiiiiisimos, zigzagueantes por entre esos enormes pinares, riachuelillos que cruzamos a la velocidad del rayo, y yokesekemasssss!!!.


Lo que voy a hacer es poneros fotos y deciros que es una zona muy poco conocida en general para el gran público de Madrid, y me dicen mis colegas que nada tiene que envidiar a la zona de Cercedilla, a la que tengo muchas ganas de volver (el año pasado estuvimos en La Barranca).












1 comentario:

David Martín García dijo...

Bonita ruta
Tienes que hacer una crónica como merece la ruta.