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domingo, 23 de octubre de 2016

El otoño nos invita...







Bikers, sakabaron las calores!!!, bieeeeennnn!!!; ahora soñemos un poquito e imaginemonos ese día plenamente otoñal; esto es, "nubarrones" cubriendo tu ciudad y el entorno o las montañas que la rodean, y por fin "el fresquito", ese que te permite salvar una jornada sobre tu burricleta con una térmica de manga corta, mallot largo y culote a media caña con el que te apañas de maravilla, junto al maravilloso cortavientos,  pues eso es lo que hoy había en Granada...

Ayer sábado por la tarde, tras estudiar minuciosamente el panorama meteorológico, y llegar a  la conclusión de que llovería en tooooooda España menos aquí, le puse un wsp a Javier para ver que le parecía ir a Cogollos por el pantano de Cubillas y una vez allí, y dependiendo del tiempo y las ganas, volver a Granada por carretera oooooo la otra opción; Calialfaquir, Mortirolillo, Puerto Lobo y a Granada por cualquiera de las opciones que mi colega Javier maneja por estos lares. Le gustó el plan. Se lo propuse también a otros colegas pero estos preferían hoy un poco de flaca... (lo siento por ellos pero no hay colorrrrr) así que a las 9,45 nos encontramos Javier y servidor (Algecireño) en Plaza Isabel la Católica.

Llegué un poco antes a los pies de la estatua de los Reyes, y estando allí vi pasar a dos generosos grupos de bikers, uno de Btt dirección Plaza Nueva, para subir al llano o quizás ir hacia Sacromonte y etc. El otro grupo era de flacas y fueron dirección Gran Vía y vayaustedasaberrrrr. Cómo ha cambiado el cuento de unos años acá, apenas éramos un grupo de chalaos que salíamos los domingos a reventar los caminos, y mira ahora...


Hasta llegar al pantano es todo asfalto, y llanito que aprovechamos para hacer patas, una vez en el Cubillas (por cierto muy vacío aunque precioso), a la altura de la estación de Calicasas nos desviamos a la derecha, y empezamos a subir hacia Cogollos. Es un camino/pista entre olivos que pica poco hacia arriba pero subir hay que subirlo. Por suerte el terreno está espectacular y no sopla ni un poquito de aire. En el horizonte la sierra de Huetor. Unos nubarrones negros la sobrevuelan...


Mientras pedaleamos y vemos al fondo la sierra, hablamos de la posibilidad de atravesarla, en un futuro, por otro sitio diferente del que hoy lo haremos, y con estas llegamos a Cogollos la mar de enteritos, hemos ido a un ritmo que nos ha permitido ir charlando. Tras  parar en una fuentecilla, cargar algo de agua y comer un poquito, nos subimos en las burricletas, y continuamos la ruta adentrándonos en nuestra sierra favorita.


Como Javier y yo gastamos la misma talla de bici, me dice que si quiero probar su Intense de 29. Tiene un diseño muy moderno pero con un punto retro que mola bastante. Lo más destacable no es su bonito diseño, que sí, y que lo remata unos radios de titanio de colores que lucen sobre todo al ponerte en movimiento!!!; el motivo por el que me gusta la idea de probarla es porque es rígida, pero una rígida de verdad, o sea niunaputasuspensión (ni horquilla ni amortiguador), pero es de carbono... Una jollita. Puede pesar 8-9 kilos...







Comenzamos a subir los cuestones de Cogollos y ya noto la diferencia, no solo en el peso, aunque mi preciosa y maravillosa Giant pesa solo 12kg, sino en la respuesta a las pedaladas, es inmediata la transmisión de la potencia, reacciona al instante, sobre todo cuando te levantas y te subes en el manillar, es tremenda.


Vamos subiendo hacia Calialfaquir y justo antes de llegar, hay un grupo de vacas, becerros y toros que por suerte están algo distraid@s, dando buena cuenta de las alpacas de paja que tienen por allí. No me negareis que no os dan susto cuando hay que pasar entre estos tremendos bichos, con esos pitones; sí, ya se que no son brav@s, pero y si siií...


Durante toda esta parte del camino ya podemos ir disfrutando de los increíbles colores del otoño: esos ocres, esos amarillos, y esa variedad de verdes que se dan en esta sierra, gracias a la variedad de árboles y arbustos que tiene, y Javier repara y disfruta de su bonita bici mientras pedalea junto a ella, sobre mi también preciosa Giant. Permitidme el momento bucólico de la crónica jajajaja.


Al coronar cogemos pista central buscando el Mortirolillo, lo encontramos y le metemos mano. Aquí Javier disfruta del peasodemolinillo que llevo en mi Giant y yo, aunque me adapto bien al monoplato de la Intense, no me convence, prefiero los tres platos, es menos exigente.


Una vez que coronamos, nos pusimos el cortaviento y nos dispusimos a bajar por pista hasta Puerto Lobo, y desde ahí a Granada peeeeero como Javier conoce otras opciones a las que yo conozco, pues le sigo, hace tiempo que he comprobado que es de fiar.


Igual que subir con la rígida es diferente, también lo es bajar. Con el clásico bacheo de la pista es difícil de controlar, es muy viva, te obliga a ir muy pendiente de todo. Al terminar la pista nos metemos por el lateral de la carretera por donde hay algunos salitos la mar de divertidos. El primero de ellos pegué un vuelo que no me esperaba, y es que como dice su dueño, su Intense es un bulalico.  En los demás ya no me sorprendí, y también volé jajajaja.


La bajada que hacemos desde El Fargue va primero por entre pinos, luego entre olivos, con algunos surcos que me complican bastante la vida, pero como sarna con gusto no pica..., pues ahí voy, tras de mi Giant y su nuevo e intrépido jinete. No creáis que se cortó un pelo por bajar en una bici que no conocía, con unos frenos que no conocía, y que están colocados al revés (trasero a la derecha y delantero a la izquierda), noooo, bajó como si no hubiera un mañana el jodío, y yo detrás de él jajajaja, en una bici que no conocía, sin suspensiones y con los frenos cambiados (trasero a la izquierda y delantero a la derecha), vaya par de chalaos jajajajaja.


Yo no conocía la bajada, otra que le debo a Javier, pero acabamos bajando "Los Garbanzos". Que bien!!!, siempre me toca subirla y es horrible horrible horrible, un sufrimiento de cuesta que nunca propongo subir, pero que toooodos los años la acabo subiendo, a propuesta de algún "amigo cabroncete", al menos una vez.









Una vez que bajamos "Los Garbanzos", llegamos a los pies de La Abadía, al Sacromonte y claro está, vamos dirección Albaicín, para dar cuenta de un par de cervecillas, sin alcohol por supuesto jajajaja.








Hace bastante tiempo que quería hacer la ruta que hemos hecho, me ha encantado, y según me dice tambien a Javier, y el día ha estado espectacular, no nos ha caído ni una gota de agua, ni ha soplado el viento y no hemos tenido ni un solo percance, asinkedemodoke genial!!!

Viva el otoñooooooo!!!!

Espero que os haya gustado el relato del día, yo lo he pasado muy bien.



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