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martes, 3 de octubre de 2017

La Sierra de Huetor, en otoño, nos dio la bienvenida...





Aunque el otoño nos esta mirando de perfil, estar estamos, y para mi gusto, en Granada no hay sierra igual para esta estación. Es una sierra no muy alta, con variada arboleda y espectacular colorido otoñal. Tiene un montón de senderitos, muy juguetones de bajada y duros de subida.

No hace todavía frío pero fresquito si que hace, así que el sol te va arropando durante la ruta, sobre todo a primera hora.








En principio íbamos a ir solo dos, Gilo y yo (Algecireño) pero por suerte,  a última hora se pudo apuntar Edu. Pepe (nuestro cordobés) y habitual compañero de fatigas, le tenemos estrenando paternidad (mi enhorabuena a él, a su mujer y familias) Ha de reorganizar sus horarios, y no me extrañaría que se uniera al grupo de jóvenes papis con niños pequeños, que salen muy muy temprano. De hecho, y pensando en la carrera de enduro que se hace en noviembre en Guejar, Jesús y Paco (máximos exponentes de este grupo de endureros madrugadores) habían organizado ir por esos lares, pero demasiado temprano, así que más tardecillo nos presentamos este trio en Puerto Lobo.

El día ha amanecido despejado y fresquete como te he comentado. Hay un gran ambiente tanto de bikers como de senderistas, y nos encontramos al amigo Enrique Abril y su peña; están preparando el desafío que se hace en Jaén.

Empezamos a dar pedales por la pista. Hay que ir atentos porque la primera trialera del día no es muy visible. La localizamos y nos disponemos a tirarle; detrás de nosotros vienen bikers con rígidas, que al ver por donde nos íbamos a dejar caer, se paran a mirar la verea... La llamamos "la verea del salto" porque hay un gran tronco a mitad de bajada, que hay que saltar. 

El comienzo es exigente, muy inclinado y juguetón, pero como el otro día cayeron unas gotitas de agua, la tierra está menos suelta, está perfecto. Por otro lado, no hay demasiado matorral que te machaque piernas y brazos, a ambos lados, así que el ritmo es bueno.  







Tras esta fotillo, llega la parte más "complicada": tronco, curvitas cerradas y subida con roqueo, mas sendero zigzagueando hasta que el sendero se inclina bastante, y se pone reviradísimo. La bajada es de tierra y piedra suelta, tiene sus trancos y demás avíos...En Junio estuvimos por aquí y me pegue una buena voltereta al enganchar mi manillar con un arbusto desmadrao (el arbusto, yo iba perfecto jajajaja), así que puse mucho interés en superar, soooobre miiiii biiiiici, la zona en cuestión...

Llegamos al final de la trialera la mar de contentos, y enteritos. Nos bajamos las protecciones y pedaleamos buscando la pista que nos lleva a " La Cañada del Sereno" Gilo y Edu siguen más fuertecillos que yo, así que les doy unos metrillos mientras subimos el pisteo. Al llegar a los pies de esta maravillosa trialera de subida, paramos y comimos algo. Lo que ahora viene es muy exigente, física y técnicamente. Observamos que hay un montón de montones de coches en las cercanias del Sereno, así que hay que ir atentos; habrá senderistas.








Empezamos a subir. Gilo se pone a meter ritmo y Edu le sigue, yo no. O me regulo o me revientan estos dos, así que les doy algo de hueco, mientras voy buscando mi pedalada. 

Es una trialera de no más de metro y medio de ancho, con un desnivel llevadero, pero que va de menos a más en la exigencia técnica; está todo lleno de roca, trankos y trankitos. 

Vamos superando todas las partes con solvencia hasta llegar a una zona en la que no puede haber más roca por metro cuadrado. Unas redondeadas y otras afiladas. Aquí hay que ir con inercia o te clavas, y si es así ya no sales de allí pedaleando, eso si no te has caido...y a la izquierda hay mumalakaída...Después de esta parte hay unos respirillos, y llegamos al tranco más complicado de todos los que hay, y no son pocos. 








Edu le tira y lo pasa, Gilo se queda con la miel en los labios y yo tambien; kagonlaleche!!! paramos, lo bajamos y le volvemos a tirar. Yo elijo otra trazada diferente a la habitual pero tampoco lo paso, ni Gilo. Volvemos a intentarlo y Edu se anima de nuevo, y lo pasa, luego yo le tiro por donde le he tirado tooooda la vida y lo paso, ¡ole ole! pero Gilo se vuelve a quedar a una pedalada de terminarlo. La próxima es tuyo chulo!!!

Ya estamos terminando esta espectacular subida por la Cañada del Sereno. Arriba pararíamos a recuperarnos un poco. Las vistas desde aquí son espectaculares, un día tengo que llevar una buena cámara para hacerle justicia al sitio.








A partir de esta parte me coloco yo delante, porque el senderillo que quiero coger no está muy visible. Hasta llegar a él, el camino es muy umbrío y zigzaguea por la ladera, con un ligero desnivel. De pronto, ves el senderillo, giras a la izquierda y te dejas caer por él; es una locura. Lástima que sea cortito. El terreno está ni duro ni blando, con curvas muy cerraditas y trankitos por los que volar. Luego, pasada esta parte se complica con raices, trankos y amorosos árboles...todo en unos cientos de metros; de locos!!! 

Pues te cuento. Vamos por ese caminito umbrío los tres pegaditos y a buen ritmo. Edu y Gilo van detrás mía charla que te charla. Yo voy más atento buscando el desvío, y cuando lo encuentro no les digo ni mú y le tiro a muerte, los pillo desprevenidos, jajajaja. Cuando se quieren dar cuenta yo ya estoy desbocao, y claro sueltan frenos, y le tiran a muerte; mira que somos juguetones!!! me encanta!!! 

Al llegar abajo cada uno cuenta su película, y todas buenísimas!!! "Que si mira lo que hizo este" "pues anda que tú" "menos mal que..." "vaya derrape!" "mamiademivida creí que te caías cuando..." jajajaja como niños.

Cogemos una pista a la izquierda y lo mismo, estos charla que te charla mientras yo, que sigo con mi punto juguetón, voy pendiente de encontrar la otra trialera. Ahora No les avise de lo que íbamos a hacer. En la anterior sí les avise. 








La trialera (el pulpito creo que la llaman) es estrecha, juguetona, con raíces, muy rocosa y pedregosa, nada que ver con la anterior.

Al llegar a la altura, me vuelvo a dejar caer como si no hubiera un mañana...y estos, vuelta a soltar frenos otra vez jajajaja 

La parte final es super exigente. Edu la pasa, yo me quedo a una pedalada y el Gilo no se animó a meterle mano. Es complicadísima de superar, y a la izquierda mejor no mirar...Yo un día, hace años, me despeñe.

Después de lo hecho, viene otro senderito muy rápido, con sus peraltitos, raíces y pequeños vuelos, que desemboca en la pista que sube desde la fuente de la Teja. Ahora toca subir un poco esta pista, otro poquito más de la pista central, y Mortirolillo...Una pesadilla!! 

Se sube todo esto, dejamos a la izquierda la bajada "el Jabalí" y llegamos a el roqueo de la cueva del agua. Otro exigente garden rock de subida. 

La Cañada del Sereno es dura sobre todo por larga, esto es otra cosa, esto es bastante más corto pero más bestia . Me lo conozco bastante bien, la he hecho muchas veces (unas  a cero y otras no) pero se por donde hay que ir metiendo la rueda y apretando. 

A pesar de que no me veo muy fino, me coloco tras Edu y Gilo tras de mi, y le vamos tirando. Les voy diciendo por donde hay que ir metiendo la rueda, y lo vamos superando poco a poco, tranko a tranko hasta el final. Bien es cierto que cogí aire entre zona y zona; estoy regularcete todavía, pero la hicimos sin bajarnos de la burricleta. 

Cuando acabamos, Edu ya se había aprendido todos los pasos, vaya crack! Mientras subíamos nos cruzábamos con bastantes senderistas, pero todo fue de maravilla.








Lo que viene ahora es bajada hasta la cruz de Viznar. Hay que ir muy atentos por la gran cantidad de senderistas que hay, pero hoy el día se está dando de maravilla con ellos. 

Me vuelvo a colocar delante para enseñarles un salto muy chulo que hay, y le tiramos. Este sendero es umbrío y tiene de todo: rocas, piedras raíces, palos sueltos, piñas, trankos, saltos, y zigzaguea mucho, pero no es muy inclinado así que la velocidad no es alta. 

Llegamos a "la Cruz de Viznar" y casi sin descanso le tiramos por la zona de la izquierda, "La Umbría". Volvemos a tener de todo, pero en más cantidad: más revirada, más roqueo, más trancos, más desnivel y más larga. Al llegar abajo se nos salía la adrenalina por los poros. 

Hubo que ir también con tiento por la gran cantidad se senderistas, pero el día hoy está de dulce, todo el mundo está por la labor de pasarlo bien, y de dejar que cada cual disfrute a su manera del campo.

Llegamos a los coches, cargamos las bicis y nos fuimos en busca del tercer tiempo, aunque no sin susto. Gilo, de pronto, ya sentados en el coche y para salir, fue a arrancar peeeeero no encontraba las llaves del coche, y las bicis ya las habíamos subido, o sea que ni el coche se quedó abierto, ni las perdió en ninguna trialera...tras una buena minutada de búsqueda (que le costó la primera ronda) aparecieron las llaves, y salimos en busca de algo de comer y beber jajajaja. 










Si la ruta salió genial, el cierre del día fue espectacular, hacía tiempo que no me reía tanto, y aunque me lo suelo pasar bien cada domingo, lo de este ha sido  de traca, tremendo; y mira que lo que veíamos en la tele del bar, mientras bebíamos y comíamos, no era para tomárselo a risa; poca guasaeh! policías contra policías, gente votando en fiambreras, fiambreras que llegaban al colegio ya llenas de votos, gente votando en varios "colegios electorales", policías aporreando a gente, gente aporreando a policías, etc etc. 

España está confusa... o desenfocada, como decía el personaje interpretado por el maravilloso Robin Williams en la película "Desmontando a Harry" del gran Woody Allen. 

Bueno pues me encanta como ha empezado el "bikerotoño", a ver si soy capaz hacer, y contarte más como las de hoy.







Desde aquí, hermanos Capelli, quiero mandaros un fuerte abrazo.

Hasta pronto amig@!!! 

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