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lunes, 8 de junio de 2009

Lavaderos de la Reina

Domingo 07 de Junio de 2009

Ruta: Granada - Lavaderos de la Reina - Granada

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=420815





Hora de Salida: 8:00

KM. 93

Protagonistas:

- Fernando C.
- Alejandro
- Luis
- Fernando M.

Domingo 7 de Junio de 2009, un día de los que hay que marcar y recordar... Si, la entrada es un poco triunfalista pero para mí es de esos días que recordaré durante mucho tiempo. Y es que nada más ver los datos de la etapa de hoy me doy cuenta de que hemos dado un pasito adelante en nuestra vida de ciclistas aficionados (globeros).

Ya había visto en algún foro fotos del lugar y la verdad es que llamaban la atención, y es que el cámino es muy completo, subida por la ruta del colesterol, subida hasta la presa, subida (si, siempre subiendo) hasta güejar sierra, subida, subida, subida, subida y más subida hasta los lavaderos.

Como siempre quedamos en la gasolinera de Neptuno, pero esta vez, por primera vez (y es que nos vamos haciendo mayores) llevabamos bocatas y permiso de nuestra familia para pasar el día fuera de casa y disfrutar de un día completo completo de ciclismo.

Con mucha ilusión empezamos nuestro camino por la ruta del colesterol y sin darnos cuenta nos vimos atravesando los tuneles que hay debajo de la presa de Canales. Ya sabeis que la subidilla que nos deja en lo alto de la presa es dura, aunque bastante corta, y era la primera prueba que teníamos que superar esta mañana. Aquí me llevé el SUSPENSO y es que aunque a ritmo pachangero fuí subiendo las rampas (sudando como un pollo) el caso es que al llegar al último metro (no exagero nada) la rueda empezó a rachear y en vez de poner el pie en tierra, uno que apenas es cabezón, intenté por todos los medios llegar hasta arriba. Resultado: caida de la bicicleta, medio codo que se quedó en el asfalto y los de Granabike que pasaban por allí que tuvieron que aguantarse la risa al verme rodando por el suelo, aunque entre risa y risa tuvieron tiempo de inmortalizar el momento.

El resto de mis compañeros subieron sin problema las cuesta. Tras hacer una breve parada retomamos camino rumbo hacia Guejar Sierra. En mitad de camino nos picamos, y es que somos como niños, con un ciclista que lo único que hizo fue pasarnos y al que al final conseguimos volver a pasar y dejar bastante atrás.

Llegada a Guejar y parada en el bar de siempre (si algún día supero el alzheimer pondré el nombre del bar porque siempre me fijo para ponerlo en el blog pero luego a la hora de redactarlo nunca me acuerdo). Como faltaba lo peor nos lo tomamos con calma, cafelitos, tostadas de tomate con Jamón, agua, mucha agua y un buen rato de descanso (Luego dicen que la vida del ciclista es dura, pero es que no han venido con nosotros de excursión ;-)).

A partir de aquí empezaba la verdadera ruta. Nada más abandonar Guejar empiezan las primeras cuestas, bastante duras y empiezan también a aparecer los cerezos a los margenes del camino. Tras unos cinco o seis kilometros de subida cogemos un desvio hacia la derecha y empieza un descenso bastante pronunciado (Yo al menos no lo disfruto como es habitual ya que voy todo el rato pensando que dentro de unos 60 kilometros y unos 2000 metros de desnivel acumulado tendré que volver a subirlo) que nos lleva hasta el comienzo de la verdadera ascensión.

Al llegar abajo hay un puente con un rio (supongo que el genil) que baja con mucho caudal y donde paramos a dar cuenta de un magnifico cerezo que nos llama y nos provoca (venid, venid... mirad que cerezas tengo...). Mientras unos se agencian unas cuantas cerezas otros empiezan a hacer fotos y a otros les da por ver si las cámaras de fotos soportan los golpes (Confirmado, las cámaras de fotos si se caen al suelo SE ROMPEN!!! no hagáis más pruebas de estas porque después no funcionan (Tampoco vuelan ;-))).

Empezamos a subir, al principio por camino de asfalto y al cabo de 3 o 4 kilometros empieza un carril de tierra.

Conforme vamos subiendo el paisaje es cada vez más espectacular, la vista de Granada y su Vega, con el pantano de Canales cada vez más pequeñito es bestial. Aprovechando la excusa de las vistas vamos haciendo alguna que otra parada para ir reponiendo fuerzas. Así que empezamos a dar cuenta de los platanos y algún otro fruto seco. También empezamos a beber agua ya que el calor empieza a apretar. Un pequeño inciso, para cualquier excursión en esta epoco del año hay que echarse crema protectora en piernas, brazos, cuello, orejas. Pero en este caso y debido a la altura es fundamental. Nosotros no lo hicimos y no os podeís imaginar las quemaduras que he tenido durante esta semana (Aparte de la pinta que tenía en la playa con los brazos totalmente "renegrios" el cuerpo blanco y las piernas negras hasta la altura de los calcetines (una pena..., vamos que era quitarme la camisa y se oian las risas en todo el cabo de Gata)).

Bueno volviendo al tema, estabamos subiendo y subiendo, y devorando todo lo que teníamos en la mochila. Conforme se va ascendiendo se va perdiendo toda la vegetación (muy abundante al principio de la subida) aunque a cambio empiezan a aparecer las vistas a las cumbres de Sierra Nevada.

Recuerdo perfectamente que tras una curva donde hay un pequeño refugio aparece de pronto al fondo el Veleta, el Mulhacen, la Alcazaba y varios picos más cuyos nombres no conozco. Y la sensación es que te falta el aire (también falta por la altura ya que ahora nos encontramos a unos 1900 metros) . Hay que pararse y mirar el paisaje y recrearse porque tanta naturaleza junta y en estado tan salvaje llega a abrumar.

Yo estoy acostumbrado a ver la Sierra desde la panoramica de Granada, preciosa pero muy suave, desde este lado todo son picos abruptos, tajos y valles impresionantes.

Una parada en la que aprovechamos para hacer fotos y donde todos tenemos la sensación de que el esfuerzo merece la pena. A partir de los 2.000 metros de altura los repechos no son tan duros auque el cansacio acumulado y la falta de oxigeno a esta altura se hace notar.

Nueva parada, esta vez de bocata, y aquí es donde nos damos cuenta de que estamos echos polvo. Estamos a unos 2200 metros y el gps, mi amigo gps, me dice que quedan unos 4 o 5 kilometros que se nos van a hacer eternos.

Tras una parada que se hizo más larga de la cuenta debido a que la piernas pedian que no subieramos más, las espaldas protestaban y nuestros cuerpos nos recordaban que ya no teníamos ventitantos años (sólo cuatro o cinco más ;-)) retomamos la subida.

Esta parte es la que peor recuerdo tengo porque estos 4 o 5 kilometros que calculé a ojo en realidad fueron 8, porque cada repecho se nos hacía interminable y porque el camino cada vez va empeorando más hasta convertirse en un sendero plagado de piedras que golpeaban directamente a mi hernia l5-s1 sin ningún tipo de piedad.

Conforme nos ibamos acercando a los lavaderos de la reina empezaron a aparecer las manchas de nieve que cruzaban el camino y que nos obligaban a bajarnos de la bici.

También aparecieron unas vacas con unos cuernos que ya querría el toro que se cepilló a Manolete y que me hicieron pasar un miedo terrible ya que hubo un momento en el que el cuerno de la vaca no estuvo a más de un metro de mi cuerpo serrano. Si la vaca me empitona me manda de vuelta a Granada sin necesidad de dar ni una sola pedalada más.

La parte final empieza a ser impracticable ya que se trata de un camino muy muy estrecho y con una acequia a la izquierda. El agua estaba tan clara y teníamos tanto calor que algunos de mis compañeros decidieron darse un baño, y nada mejor que mortal con doble tirabuzón para zambullirse, claro que hubiera estado mejor si no hubiera acompañado el salto con la bicicleta. Al final nos llevamos un buen susto aunque no hubo apenas secuelas.

Desde el sitio de la caida hasta los verdaderos lavaderos de la reina un paseo andando, más por no dar más ostias que por otra cosa, y la oportunidad de disfrutar de un paisaje único.

La bajada salvo el primer kilometro donde estaba pajarón es espectacular, y es que la oportunidad de bajar de forma consecutiva 45 kilometros no se ve todos los días. La verdad es que forzamos un poco más de la cuenta y hubo un par de curvas que todavía tengo en mi cabeza porque no sé como llegué a conseguir darlas.

Sobre el kilometro 25 de bajadas volvemos a encontrarnos en el puente y lo que a la salidad de Güejar era una fuerte bajada (yo ya le temía) ahora se convierte en una pendiente acojonante. De todas formas nadie nos quita que en una media hora hemos pasado de los casi 2.400 metros de los lavaderos de la reina a los 1.125 del puente.

Antes de coger estas rampas hacemos una peqeña parada para saludar a nuestras amigas las cerezas y algunas deciden venirse con nosotros para conocer a nuestras familias.

Es verdad que las rampas son duras de la leche, pero es verdad que tomandoteló con paciencias y pensando en todo lo subido por la mañana se lleva la cosa con cierto orgullo.

Cuando enlazamos ya con la carretera y empezamos el descenso hacia Güejar ya se nos cambia la cara ya que sólo falta bajar y bajar (bueno y una coca-cola que tomamos para no romper nuestras tradiciones).

Paradita en la plaza del pueblo, damos cuenta de nuestras coca-colas y empezamos a realizar el descenso hasta Granada como profesionales haciendo relevos y picandonos hasta con los mosquitos que vuelan al rededor.

Al final y para poder llegar a votar tuve que hacer un último esfuerzo, aunque al final y por un sólo minuto pude cumplir con mis obligaciones democráticas.

Ahora sólo falta en pensar el próximo reto para las próximas semanas, aunque durante una buena temporada serán rutas mucho más faciles ya que el calor empieza a apretar.

El fin de semana que viene más...


































































Estas dos últimas no son de la excursión, son del homenaje que nos dimos Luis y yo en el Cabo de Gata recordando nuestras hazañas...




2 comentarios:

Algecireño dijo...

AL LEER LA CRÓNICA QUE POR CIERTO ESTÁ A LA ALTURA DE LA GESTA, ME DAN GANAS DE PLANEAR OTRA. CREO QUE HA SIDO INCREIBLE!!!!!!NO SE SI SEVILLA ME OFRECERÁ RUTAS NI PARECIDAS NI SEMEJANTES COMPAÑEROS DE FATIGAS. SE O HECHARÁ EN FALTA...ENHORABUENA A TODOS POR LO HECHO.

CiaticoTemporal dijo...

He puesto fotos nuevas donde si que se ven los lavaderos de la Reina.

Ya que llegamos hasta el final que se vea el sitio...

Las dos últimas son del copazo que nos tomamos Luis y yo en Cabo de Gata...