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miércoles, 28 de octubre de 2009

Granada - Ermita Vieja Dilar - Silleta del Padul - Granada

Ruta: Granada - Ermita Vieja Dilar - Silleta del Padul - Granada
Fecha: 25/10/2009.
Kms: 64

Participantes:
- Luis
- Jose Manuel
- Fernando M.
- Fernando C.

Ausentes:
- Alejandro













En esta ocasión habíamos pensado en llegar a la Ermita Vieja de Dilar, había visto bastantes fotos y tenían buena pinta pero no había tenido oportunidad de conocer estos bonitos parajes de la parte Sur de la Sierra.
Una vez concluida la etapa del Domingo lo único que puedo decir es que mereció la pena.


Vayamos por partes, primero la alegría de volver a ser más de dos. Ya llevabamos varias rutillas a las que sólo acudíamos los dos Fernandos y aunque nos lo hemos pasado bastante bien la verdad es que se agradece que venga cuanta más gente mejor.
Lo primero fué ponernos de acuerdo con la hora de quedar y es que con el cambio de hora por medio ya nadie tenía claro si habíamos quedado a las 8:30, a las 7:30 o a las 9:30. El caso es que al final lo conseguimos y a las 8:30 estabamos los cuatro dispuestos a darnos un homenaje ciclista.

El comienzo de la ruta es suave y aunque hay varias opciones para llegar hasta Dilar, la que hicimos nosotros por la Zubia permite aprovechar algunos de los caminos de tierra que todavía quedan por las cercanías de Granada y evitar asfalto.





Desde el Nuevo Campo de Futbol de los Carmenes hacia la Zubia pero cogemos el camino que lleva hasta Monachil y en seguida tomamos el desvio hacia la derecha para coger una veredilla bastante suave que pasa por detras del nuevo poligono de este pueblo. De la Zubia a Gojar donde aprovechamos para tomarnos un café y una tostada.


A la salida de Gojar y a unos 2 o 3 kilometros tomamos un camino de tierra bastante divertido ya que es bastante llano y permite marcar un buen ritmo, además encontramos algunas bajadas no muy díficiles pero muy divertidas. Un poquito de carretera y antes de darnos cuenta ya nos encontramos en el rio Dilar.
Rio Dilar hacia arriba hasta llegar al Aula de la Naturaleza. Toda esta zona es preciosa, el rio baja con buen caudal y con agua limpita y nos acordamos de la ruta que disfrutamos hace tres fines de semana bajando desde el Hervidero hasta el mismo punto en el que nos encontramos.

En el aula de la naturaleza cogemos un senderillo medio oculto que aunque empieza bastante técnico, unos 100 metros, enseguida se abre y se convierte en un camino bastante amplio.


Desde aquí hasta la ermita serán unos 4 o 5 kilometros todos hacia arriba. Aunque la cuesta no es excesivamente pronunciada se hace durilla e invita a realizar alguna parada para beber un poco de agua y disfrutar del paisaje (mucho bosque y mucha vista impresionante). Llama la atencíon los contrates entre las vertientes empinadas de esta Sierra con mucha, mucha vegetación y el pico del Veleta de fondo y la vega granadina.

Por el camino vemos mucho excursionista y mucho ciclista con ganas de pasar tan buen día como el que estamos pasando nosotros.

Ya en la hermita hacemos otra paradita donde damos cuenta de barritas, bocatas de Jamón y platanos. En la fuente que hay un poco más arriba de la fuente rellenamos nuestros bidones de Agua y retomamos el camino hacia la Silleta del Padul.

Al poco de retomar el camino pinchamos (bueno... pincha Fernando) que arreglamos con la ayuda de Antonio de BSM y su hijo (que nos dan una lección rápida de como arreglar pinchazos con una amabilidad díficil de encontrar hoy en día). En seguida empezamos con la parte dura de la etapa, un sendero bastante técnico (estrecho y con mucha piedra suelta) que nos lleva practicamente hasta todo lo alto de la Silleta del Padul.





Me da rabia decirlo pero de nuevo tuve que echar pie a tierra (todos tuvimos que hacerlo ;-(), entre que el camino era muy muy empinado, que era estrecho, que las piedra sueltas no ayudaban y que el corazón parecía que quería estallar no me quedó más remedio que parar y empujar un poco a la bici.




Aunque mis queridos compañeros renegaron bastante de este trozo la verdad es que la subida mereció la pena ya que de nuevo las vistas no dejan practicamente sin respiración. (Para la próxima vez que vengamos por esta zona hay una alternativa para este trozo)
A continuación una bajada por sendero estrecho pero en muy buenas condiciones nos hace, de nuevo, disfrutar de nuestra destreza (en mi caso poca) sobre la bici.

Llegamos a una casa en un llano donde nos encontramos con Antonio (otro Antonio) y con Pedro que se ofrecen a acompañarnos en la bajada hasta Otura. La bajada es por camino de tierra bastante ancho y con, de nuevo otra vez, unas vista impresionantes esta vez del Valle del Lecrín.


Cómo decía el camino es ancho pero hay que extremar la precaución ya que es muy arenoso e invita a caerse al más mínimo descuido. Algún susto que otro que no llega a ser caida durante la bajada y cuando nos queremos dar cuenta nos encontramos en mitad del campo de Golf.


Desde Otura hasta Granada aunque hay varias opciones optamos por la vía de servicio de la carretera de la playa ya que es todo cuesta abajo.



Cuando llegamos a Granada todos somos conscientes de que es un poco tarde, pero también de que no hay playa sin arena ni ruta sin cerveza. Así que aunque todos sabemos que nos arriesgamos a malas caras al llegar a casa decidimos tomarnos una cerveza (en realidad dos) tranquilamente y disfrutar de un rato de chachara antes de irnos para casa.



En resumen una buena ruta y un día divertido.





El fin de semana que viene mas...

1 comentario:

CiaticoTemporal dijo...

Fernando M., unas fotillos?????