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jueves, 14 de agosto de 2014

Hoy nos vamos al Valle de Los Caidos ( El Escorial)

La ruta de este domingo tiene cierto sabor a despedida porque sera la ultima de este verano con mis colegas Los Gasupetos. La quedada la subió Nacho aunque finalmente no pudo acudir a la cita, un problemilla físico se lo impidió, lástima!La cita con mis amigos era a las 8,30 y a ella acudía sobrado de tiempo, peeeero cuando ya estoy acercándome con mi coche al punto de encuentro, me doy cuenta de que se me han olvidado las zapatillas, mekagontooo!!!, me tengo que dar la vuelta, avisar al grupo y volver lo antes posible, hay seis bikers esperándome...Llego, y me caen las clásicas y merecidas bromillas sobre los despertadores, las sabanas, etc. estos son unos cachondos...


Nos hacemos una fotillo y a dar pedales pasadas las nueve por carretera durante unos 5km dirección Valle de los Caídos. La idea es rodearlo de derechas a izquierdas y disfrutar de unas privilegiadas y exclusivas vistas, de las que soooolo se puede disfrutar sufriendo un pokillo sobre tu montura, claro que si vas con estos bikers no es un pokillo sino un muchillo, jajaja porque hay que ver como tiran estos mamones... Yo soy un auténtico ypeasodediesel, y necesito muuuucho rodaje antes de ser capaz de asomarme a la cabeza del grupo, y a veces lo consigo y otras no como los pimientos del Padrón,  pero en este comienzo me voy patras esperando mejores momentos.

Delante se coloca Nano y Luis que tiran, tiran y tiran. Además de estos, damos pedaladas Paco, Enrique, Juanma, otro Luis y yo, Algecireño y tercer Luis en el día de hoy, increíble tanto Luis junto!!! Abandonamos la carretera, pasada la entrada al publico para acceder al monumento, y nos metemos en una pista que sube sube y sube y no paaaara de subir. Es verdad que no con un gran desnivel pero no veas como aprieta el calor ya, y entre Lorenzo y el ritmo gasupeto, las piernas lo van notando, y obviamente el grupo se estira como un chicle, y cada uno va encontrando su golpe de pedal, hasta que llegamos a una pequeña bajadita, un poquito de asfalto que nos relaja un poco yyyyyy pistaparriba y poco conservada con una pendiente más exigente que la anterior. Suerte que esta parte se mete en la zona boscosa y esos magníficos pinos nos libran de la mala leche que lleva hoy Lorenzo. Hace calor, muuuucho calor, y como en el resto de este país este verano nos tiene un poco despistaos porque el día de antes no hacía taaaantakaloooo.


Pasada hora y pico y después de un montón de pendientes, decidimos parar a tomar un refrigerio, reagruparnos y coger aire para lo que viene. Del camino hecho lo que más me llama la atención son dos plantas que acotan el camino, una es la Jara, que las hay por todas partes en esta sierra. Es de hoja pequeña y pegajosa, y no suele levantar mas de medio metro del suelo pero las de hoy son altísimas,  yo creo que llegan al metro y medio,  y ades huelen muy pero que muy bien. La otra es muy curiosa y no la he visto en ningún otro sitio. Se trata de una planta de color verde, sin flor y que cubre el monte como si fuera un manto (manto monte, monte manto, makeao un poco cursi verdad,  pero es así jajaja), y cae hacia el camino por la ladera, es muchula.  El resto, lo de siempre, impresionantes pinos, tremenda arboleda, fuente para cargar agua, y casi nadie en el monte. Después de la parada nos espera una zona de pedaleo en la que esta restringido el paso...kagonto!!!, con lo que eso nos pone jajaja, pero hay que hacerlo casi en silencio no sea que el guarda forestal nos oiga, nos busque, nos pare y nos mande patras, pero en ese caso ya tenemos preparada una estrategia que no desvelare, jejeje. Lo hacemos sin complicacion.



Lo que viene ahora, que sigue siendo kuestaparibaaaaa, lo hago en compañía de Paco que me va contando cosas de la historia de El Escorial y sus gentes entre las que están sus padres, a los que rinde admiración porque sacar a su familia palante en esta zona nacional no fue fácil... Me contó entre otras cosas, que su padre participó en la construccion del tunes de Guadarrama y que por culpa de una piedra se eslomo, se partió la espalda...y de pronto y sin avisarme ni prepararme me dice Paco ¡Luis mira a tu izquierda! Joder kagonlaleche!!!, era la cruz del Valle de Los Caidos vista por atrás, y diréis vosotros, pues igual que por delante no?, pues si, una cruz es igual por sus dos caras, pero esta es muyyyy grande, estaba muyyyyy cerca y la tenia a la altura de mis ojos,  no tenia que alzar la mirada para verla, e impresiona joder!, no me pare, seguí dando pedales pero la mirada está clavada a la izquierda, en el monumento hasta que unos enormes pinos me la taparon...poco después paramos en un mirador para hacernos unas fotillos, refrescarnos, tomar algo y disfrutar de las novedosas y magníficas vistas.



Continuamos  pedaleando, y fue entonces cuando mejor me encontré físicamente ( ya os digo, soy un diesel), y decidí disfrutar de este momento, y aproveche para ir con Nano, lleva varias salidas sin aparecer y me cuenta los motivos. La verdad es que no esta teniendo su mejor verano, pero cuando puedye se escapa con el grupo a disfrutar de lo que más le gusta que es hacer deporte, teníais que ver como pedalea con sus casi 60 primaveras, es un animal.




 Y casi sin darnos cuenta, llegamos a una fuentecilla. Cargamos agua, nos hicimos unas fotillos y continuamos con la marcha; seguí llevando un magnifico ritmo aunque no me alcanzo para seguir con el de los avinagraos y sus 29 jajaja; y llegamos a los pies de Abantos,  donde pararíamos para hacer otra fotillo  a demás dedisfrutar del paisaje.

 
Se observa la sierra de Guadarrama, el Pantano de Valmayor, El Valle de los Caídos y como el día esta claro, se ven hasta los rascacielos de Madrid.


Lo que viene ahora es totalmente diferente, un terreno en el que me muevo con mas suficiencia. Lo primero es una bajada chunga chunga por cortafuegos, después un camino mas o menos llano, lleno de retama sin podar...Es un camino poco transitado, muy rápido,  con ganado de por medio y que solo usamos los bikers y los bomberos, así que el ritmo fue animadete. Después de esto,  viene un precioso, estrecho y serpenteante senderito poco mantenido y acotado por mucha vegetación, que nos araña las piernas y manos, y que casi te impide ver por donde va el sendero. Las rocas se te aparecen casi de sorpresa y esto provocó un traspié del bueno de Nono, que dio con sus huesos en el suelo aunque sin dejarle huella, la verdad es que el ritmo es bastante vivo. Luego conectariamos con otro senderillo que ya hicimos en una de las rutas de julio, llamado el camino del Agua. Aquí ya me desmelene del todo, buscando las mejores sensaciones y le tiré todo lo fuerte que me pedía el cuerpo, ya sabía que me quedaba poco para llegar a San Lorenzo y acabar con mi verano betetero por estos lares, y de la mano de  Los Gasupetos...y llegamos al pueblo. En estos momentos nos abandonan tanto Enrique como uno de los Luises, los otros dos continuamos con el grupo en busca de un bar en el que regar estos machacados cuerpos y disfrutar de lo hecho. Elegimos uno a la entrada y....lo de siempre jajaja.


Hoy subo la crónica desde la costa, como Paco jajaja (él me entiende) y como por aquí no se donde hay un sitio con internet desde donde subir las fotos, por ahora os subo solo la crónica y mando un fuerte abrazo a todos los amigos con los que he pedaleado durante este escurialense verano, Paco, Juanma, Julian, Nacho, Angel, David (y sus kolegas), Luises y  Enrique,  y ahí va mi invitación a montar un finde betetero en Granada.



En Madrid, como os he comentado a algunos, os dejo a mi amigo y compañero de aventuras beteteras por Granada, Fernando Carretero que os podrá terminar de convencer...

Bueno, ahí va un regalito para tod@s y cierro esta crónica con esta foto de un atardecer de mi aldea, kasinaaaa!!!




1 comentario:

David Martín García dijo...

Así de hermosos son los atardeceres por estas tierras. Los que estamos permanentes aquí todo el año, no lo valoramos tanto, como vosotros.
Un saludo Luis.