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sábado, 20 de septiembre de 2014

Cruz Verde de la Sierra de Abantos

(El video pronto... esta editado pero no mi conexión a Internet no me deja subirlo a youtube)

Llevaba ya tiempo sin escribir una crónica pero afortunadamente y para bien del blog mi amigo Luis tomó el testigo mejorando de forma espectacular la calidad para bien de 40bike.

Pero… la vida da algún que otro vuelco y de un día para otro me encuentro viviendo en Madrid y lejos de mis compañeros de escapadas beteteras y difícilmente Luis podrá escribir las rutas que haga yo por mucho que lo llame y le cuente lo bien que me lo pasé.

Una de las cosas que me echaban para atrás en mi nueva aventura madrileña era perder este grupo increíble con el que he salido durante los últimos 4-5 años, algunos han llegado nuevos, otros se han ido yendo pero no ha habido ningún fin de semana en el que no tuviera un compañero con el que salir (bueno, uno sí… pero sólo uno J).

Y ahora qué? Como coño, perdón, perdón…, como diablos voy a encontrar gente con la que salir???? Y si encuentro alguien con quien salir… le gustará el enduro suavon pero cañero con el que tanto hemos disfrutado.

Las primeras semanas fueron de mudanza, ya sabéis cajas para arriba, cajas para abajo, muebles de ikea, más muebles de ikea, un tornillo que me falta (al mueble ehhhh), no sé dónde poner esto, en que caja estará aquello… el caos!!!!

Pero…. Poco a poco las cosas se van normalizando y fuí encontrando algún que otro hueco para salir. Tengo la enorme suerte de vivir a 2 minutos mal contados de una zona con caminos veredas, campo pero no demasiado extensa y alrededor de esto… Llano, mucho llano y poca montaña (Arganda, Morata, Campo Real, …) y la verdad,  me gusta tanto esto de la bici que me da igual por donde vaya pero siempre se echa de menos un poco de adrenalina en mis salidas.

Ojeando por internet vi un club, RivasMtb, que hacía salidas todos los domingos y en la primera ocasión que tuve oportunidad me presenté puntualmente para hacer mi primera ruta con ellos.
Me presenté y no me pusieron ninguna pega para acompañarlos en esta ocasión o en todas las que quisiera, la primera vez hicimos un Rivas – Morata y la segunda un Rivas Campo Real, con mucho llano pero también con alguna que otra vereda interesante.

Además como todo es nuevo pues voy flipando continuamente. Voy haciendo el esfuerzo de ir memorizando los nombres de los distintos compañeros pero la verdad es que me cuesta (siempre he sido malo para los nombres)

En seguida pregunté por el tipo de rutas que suelen hacer y me comentaron que una vez al mes se desplazan a la Sierra de Madrid para hacer rutas de montaña. Ehhhh, rutas de subidas duras y bajadas complicada?????? Si, si, las suele guiar Javi que es un endurero de pro y ahí marque en mi calendario en rojo la fecha de la primera, para mi, salida de montaña por la sierra Madrileña.
Luis conoce esta zona, es casi lugareño, y se ha bicicleteado toda las sierra, y me había contado auténticas maravillas. Pero ya sabes, las maravillas no son maravillas de verdad hasta que no las has catado. Sería incapaz de transmitir las sensaciones que me han provocado nuestros dos años en el camino de Santiago o nuestra incursiones por la alpujarra o por la sierra de Almuñecar o esos 101 kms de Ronda o la sierra de Aracena en Sevilla o …. tantas y tantas salidas (Sin olvidar por supuesto ESA SIERRA DE HUETOR de GRANADA que no tiene precio).



La ruta propuesta era El escorial, Abantos, Cruz Verde, … ni idea pero me daba igual. Era una ruta endurera y allí iba yo con la ilusión de un niño (ya crecidito pero niño al fin y al cabo).
Hablo con Luis para comentarle la zona y me manda un track para poder revisarlo pero como estoy todavía sin internet en casa pues me quedo con las ganas de cargarlo.
Eché las protecciones pero como ví que nadie las llevaba pues como que me dio un poco de vergüenza y no las saqué.

A las 9 y media estábamos dando pedales y en seguida la primera cuesta (cuestarrón) y ya me siento en mi ambienteJ, como voy un poco asfixiado pregunto ¿Cuánto dura esto más o menos? Y el cachondo de al lado me dice, no mucho, son sólo 13 kms para arriba. Total que me acojono pero me callo, pasamos la cuesta y para mi orgullo interno veo que algunos echan pie a tierra mientras que yo con mi ritmo diésel consigo superarla. Pasamos la cancela y me dicen que comienza la zona de las Zetas. Perdonar que compare con Granada pero no me queda otro remedio, se trata de una zona de unos 3-4 kms con curvas del estilo del Quejigal pero un poco más suave por lo que se disfruta mucho, el bosque es espeso y el aire es fresquito y el suelo tiene numerosas raíces y algún que otro tranco que aunque tienen su dificultad se pueden superar sin mayor problema.

Cuando acaban las zetas llegamos a un carril ancho y aprovechamos para rellenar agua en una zona rodeados de vacas que miran con curiosidad nuestras bicicletas (supongo que será la envidia J)


Tras una zona de carril ancho no nos queda más remedio que coger carretera durante unos kilómetros y esta es la parte donde sufro más. Tomamos un desvío hacia la izquierda y de nuevo en carril ancho nos dirigimos hacia la cruz verde y aunque me despisto junto con unos cuantos compañeros más en seguida nos llaman para decirnos que demos la vuelta que nos esperan en el cruce que tenemos que coger.

Aquí empieza un sendero camino casi, insisto casi intransitable, por la cantidad de piedras y el desnivel que hay al principio pero lo superamos y afrontamos la subida final viendo ya la cruz de fondo.

Desde aquí las vistas son impresionantes, el Escorial debajo, una presa que no me acuerdo del nombre, a la izquierda los siete picos, la bola del mundo y un montón más de montañas que fui incapaz de memorizar.


Aprovechamos todos para comer y retomar fuerzas y es que en apenas 13-15 kms hemos subido casi 900 metros de desnivel. Me encuentro cansado, pero dentro de lo razonable, y la espalda que lleva unos días dando la lata (los muebles de ikea que contaba al principio) no está molestando más de la cuenta.


Y lo mejor… las palabras mágicas del guía, a partir de ahora TODO PARA ABAJO (que todos sabemos que nunca son verdad, pero esta vez casi casi).

Empezamos la bajada de abantos, zona complicada por la cantidad piedra suelta que hay y que obliga a ir muy atentos para evitar sustos. Mi commencal esta tragona y puede con todo y ya empiezo a disfrutar de lo lindo, aunque echo de menos mis coderas y rodilleras que se quedaron el en coche. En este terreno cualquier despiste puede acabar con serios desperfectos de chapa y pintura.
Tenemos el primer pinchazo de la mañana, que nos viene bastante bien a todos (o a mi al menos) ya que llevo los brazos y los hombros muy cargados.  Retomamos la bajada y llegamos en seguida al camino de los vascos. Sin duda lo mejor de la jornada.













Este camino es como la vereda de la umbría de la sierra de huetor pero mucho más largo y con algunas zonas más complicadas. Curvas complicadas, trancos muy técnicos, zonas de mucha tierra en medio de vegetación muy cerrada. Una delicia. Me voy creciendo poco a poco y viendo la trazada de los compañeros que van delante me atrevo con zonas que normalmente no hubiera intentando. (ahhh no lo he dicho pero al comenzar tenemos el segundo pinchazo pero para la misma persona).  En esta zona me acuerdo de mis compis de Granada y esa cara de satisfacción que poníamos en estos senderos.

Ahora toca una pequeña zona de subida para llegar de nuevo a la zona de las zetas que hicimos al principio de subida. El plan era haber llegado a la silla de Felipe II, pero Felipe II esperará sentado en su silla hasta la próxima ya que se nos había hecho un poco tarde y dedicimos atacar directamente la zona de las zetas.

Si bonita era de subida, bonita era de bajada pero además divertida. A mitad tercer pinchazo (pero la misma persona… increíble!!!!) pero en seguida continuamos. Esta zona no es excesivamente técnica pero es increíblemente divertida, como no es complicada permite que el grupo vaya más junto.
La única pena es la sensación de que esto se acaba, en seguida llegamos al final del sendero y después a los coches y yo más feliz que una perdiz.

La mayoría se queda para tomar unos bocatas por un bareto cercano pero yo decido volver para casa para llegar a buena hora y quedar bien con la familia.


Y esto es todo, amigos… no prometo escribir todas las semanas pero si siempre que haga rutas tan geniales como esta.

1 comentario:

Luis Orihuela dijo...

Buena crónica Fc!! Casi se me caen dos lagrimones leyéndola...

Reconozco la zona por la que fuisteis y es muy chula, especialmente las zetas pero ya verás, quedan sitios espectaculares.

Un abrazo campeón!!!